martes, 22 de mayo de 2012

Se abandonó a las hormigas

Anduvo un trecho. En algún punto del camino dejó de escuchar el ruido de la vida. Silencio. Miró a su alrededor y se dio cuenta de que desconocía por completo aquel paraje, aunque hubiese estado mil veces. Respiró hondo para retener el olor de las frambuesas plantadas a los márgenes del sendero. Saciado volvió a la carga, a intentar desentrañar la razón por la que sin darse cuenta había llegado a aquel singular lugar. Recordó lo hecho y pensó sin mucha convicción en que tal vez las mareas caprichosas no son inevitables sino que se mueven al dictado de la luna. Desechó la idea. ¿Quién sabe? No halló nada para comer a pesar del rugido de sus maltrechas tripas. Debía tomar alguna decisión y se abandonó a las hormigas que le subían por los calcetines. Entre la maleza atisbó después una pequeña mariposa violeta y por fin supo que había valido la pena sentir todo aquello…

domingo, 20 de mayo de 2012

Un tipo tradicional, correcto y amante de la buena mesa

En la televisión ponían un programa en el que la gente discutía. No se sabía bien de lo que hablaban, pero se insultaban. En el intermedio unos agentes de seguridad intentaban azuzar a los participantes para que la siguiente parte de la emisión fuese cuanto menos igual de intensa. Shooting cambiaba de canal, pero siempre volvía, le entretenían ese tipo de cosas. Se acordaba de tiempos pasados, de lo vivido, y temía que algunas cosas regresasen. Había vaciado la nevera de cervezas y el minibar de ron. Había habido un momento en su vida –que no lograba recordar- en el que dejó de ser lo que quería para convertirse en otra cosa y ahora le tocaba decidir si quería seguir o intentar regresar. No soportaba lo que le decía el espejo, le dolía, y quizá por esta razón se había inventado un personaje, uno alegre. Cada vez que conocía a alguien le llenaba de teorías idílicas, le relataba sus principios y confesaba cómo era, pero sus palabras no siempre correspondían con la verdad, con la suya, más bien, nunca. Shooting se describía como un tipo tradicional, correcto, amante de la buena mesa y de la lealtad. Y no es que no fuese así, pero es que ocultaba sus pequeñas debilidades, aquellas que le hacían separarse de lo deseado. Vivir en esta perpetua contradicción le llevaba a enfadarse consigo mismo, con los demás y también a desear olvidar y para olvidar no hay mejor camino que el alcohol. Y ahora estaba delante del televisor y seguía sin aceptarse…

'Lucky star', de Madonna

Pdt. En la vida las cosas bonitas hay que vivirlas dos veces.

sábado, 19 de mayo de 2012

Quitando capas

Era martes o miércoles, no estaba seguro. Sólo sabía que había sido la semana pasada o la anterior. Hacía calor, era uno de esos días con calima, de visibilidad baja y sensación de bochorno. Gp se miró al espejo y no se reconoció. Intentó echar la vista atrás y le dio vértigo sentir el paso del tiempo. Habían pasado demasiados años. Se había transformando, de eso no cabía duda. Ojeó a su alrededor y supo que no había nada allí que le recordase quién era o lo que había sido. Ni rastro del pasado. Volvió a poner sus ojos en el espejo y se tropezó con la imagen vana de aquel escultor que se encontró un día en un parque. Aquel hombre, TM, lo fue transformando poco a poco, quitando capas, moldeando el alma hasta que se convirtió en alguien distinto. Se difuminó por el camino… Despertó al rato y se preguntó si seguir haciendo esto no sería perderse aún más…

sábado, 12 de mayo de 2012

Mi mano


En mitad de la noche te da por atrapar mi mano y sigues durmiendo. Sonríes, mientras te observo en silencio. Con los ojos cerrados continuas en ese mundo que has ideado para mí. Sueñas con batallas que están por disputar… Y mientras tanto no me apetece zafarme, quiero quedarme entrelazado a tus cosas de por vida. Me dejo hacer. Sólo disfruta, me dices susurrando y sé que desde que apareciste ya no hago otra cosa.

domingo, 6 de mayo de 2012

The show must go on

Y una idea, aunque le pesara, le martilleó el cerebro: The show must go on. Abrió los ojos en mitad de la noche y sintió como todo se le desvanecía entre los dedos. Intentó buscar aire y se encomendó a los espíritus que le rodean y protegen. Necesitaba calma, tranquilidad y no repetir los errores del pasado. La tristeza se había apoderado de su tez y no sabía cómo contrarrestarla. Indagó entre sus rincones y no fue hasta que se durmió de nuevo que halló paz. Al día siguiente todo fue distinto. Parece que el espectáculo continúa se dijo...

viernes, 4 de mayo de 2012

La tetera que avisa

Comenzó a leer aquel manuscrito azul justo por donde lo había dejado la noche anterior. Contaba la historia de una mujer vivida, de las que sufren, ríen y siempre terminan cantando las cosas andadas. No la entendía en algunas ocasiones, pero en otras es como si Marisela hubiera vivido su misma vida. Quizá por eso retomó este tramo final del texto con tanto énfasis, quedándose en cada palabra, en cada giro expresivo. Retuvo hasta la última coma. Un ruido le desconectó de aquella realidad y se extrañó de que el sol fuese a esta hora tan intenso, de que la brisa le acariciase la nariz y de que los mosquitos en aquella playa fuesen tan mansos que se limitaban a vivir dejando en paz a los que dormitaban a la fresca. Era la tetera que avisaba de que el agua estaba lista para servir y ya tranquilo supo que a pesar de los ruidos su vida seguía su curso, tal y como había deseado…

martes, 1 de mayo de 2012

De aventura

Se levantó al amanecer. Era invierno y el frío de la mañana se colaba por las comisuras de la ventana. El cristal empañado por el vaho continuaba lleno de polvo. Tim salió a la calle y no había ni rastro de los coches, tampoco había nada abierto, la ciudad estaba desierta igual que un día de fiesta. Al sol le costó salir y cuando lo hizo, tímido, volvió a esconderse tras las nubes. Todo estaba vacío. Quiso volver, pero ya era demasiado tarde. Se suponía que había recorrido más de la mitad del sendero y no merecía la pena regresar. Aquella mañana había decidido emprender una aventura, la de la vida, y sólo le restaba seguir avanzando…