Había olvidado el frío. El físico, claro. Ese que se te mete en los huesos. También el moho en las paredes, el olor a cerrado. El vaho en el espejo tras ducharme. Las toallas húmedas. La gotera del salón… Había guardado en el cajón demasiadas cosas. También que no me gustan las nochebuenas, y menos los almuerzos de navidad. Pero los segundos te envuelven y a veces no queda más remedio que intentar ir por donde te lleva el río. Un enfermo desde la cama 2 de la habitación 317 del HUC y mientras espera su sesión diaria de quimio me dice que soy demasiado joven para que se me agríe el carácter, que siga luchando, aprendiendo cosas. Y tal vez por eso intento recordar de dónde vengo. Aunque no tenga claro a dónde voy. Y rebusco en mi memoria y aparece el viento brisa frío que me despeina mientras espero a que me recojan para ir a clase, las castañas asadas, los regalos escondidos debajo de la cama del cuarto de la máquina de coser, los morros, las tuneras y también los jugos de naranja. Y parece que ahora el frío ya no es tanto. El sol se me asoma tras las montañas y vuelvo a ver la luz. Soy como tu pescado, al que sacas a pasear para que coja un poco de sol los viernes después de trabajar. Y sigue haciendo frío y llega la navidad, y el año se me escurre entre las piernas y todo pasa, todo… todo, menos lo que siento.http://www.youtube.com/watch?v=5a4PYAq46sQ
Pdt. Por ti. Todo lo que hago lo hago por ti. Es que tú me sacas lo mejor de mí... Llega Calle 13 con 'Muerte en Hawaii'.
Nostalgicos momentos los de estas fechas
ResponderEliminarEspero que termines bien el año!
Hasta pronto!
Tienes razón, pero eso a veces está muy bien. Es mejor no olvidarnos de donde venimos, para saber hacia donde queremos ir jejeje... Espero que pases unas felices fiestas. Un abrazo fuerte.
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