Hay días en los que te
levantas con un pellizco en el ombligo, como si todo hubiera cambiado a peor,
aunque no se haya movido ni una hoja del laurel de la esquina. No sé, quizá
debe ser el inicio del verano o el final de las vacaciones. Y la bici ya no va.
Sigue igual de bonita que siempre, pero a nadie le apetece montarla. Sigue a la
espera. Las cosas se ponen viejas y nadie hace nada por remediarlo. Hasta yo,
ya no soy el mismo... Los días no pasan en balde y el cansancio se me acumula
en los párpados y el desánimo a veces me nubla la vista. ¿Qué pasará mañana? Las
pesadillas han vuelto, igual que en aquel tiempo en que mi sicóloga me había
desahuciado. Mi reloj no anda de noche y todas las paredes se me caen arriba. La
bici ya no va y, sí, tengo miedo...
'Haciendo eses', de Jero Romero
Muchas gracias por tu comentario. Le he dado un vistazo y me gusta. Mucho ánimo ;)
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