La luz parpadea. Lo hace sin cesar. Una y otra
vez. La luz del techo parpadea y comienza a faltarme el aire. Uno, dos, tres…
Uno, dos, tres,… Las sombras se reflejan en la pared y no quiero hacer nada. Se te estrecha la vida y casi que no puedes retorcerte para buscar una última
corriente de aire. La luz parpadea, la del techo, y el mundo se te ha, se me ha detenido.
Algunos recuerdos, algunos fogonazos te golpean. Y la falta de aire se va transformando
en tristeza honda. En saber que las cosas no serán. Que no están hechas para
ti. Que eres el descarte. Suena un piano. Tenemos una luz que falla en el
techo, unas sombras que se van haciendo cada vez más grandes, un piano a lo
lejos y la tristeza que va rellenando todos los huecos. Y yo en el centro,
entre cuatro muros que se van haciendo más chicos. No veo dónde terminan los ladrillos.
Y me da por pensar en todas esas cosas que no son: Ya no hay visitas al leroy
merlin, ni al día. Tampoco hay restaurantes nuevos, ni viejos. No hay
excursiones de sábado por la tarde, ni tardeo los domingos. ¿Qué hechas más de
menos? Todo lo que no fue. Las caricias, las sonrisas, esa capacidad para ir
construyendo el día a día. Una comida que te sale mal y no puedes comer. El lavamanos
que se está atascando y no traga. Ir al chino a por cojines vino para que hagan
juego con la mesilla de la tele. Tener algo que hacer, un plan los lunes. Que no haga
falta rellenar la agenda. Haber ido a Japón o a Badajoz el último verano. Despertar
las mañanas de domingo y ver por la ventana cómo comienza a salir el sol. Parece
que la luz ya no parpadea. Vuelvo a respirar sin necesidad de contar hasta el infinito... Las cosas no son fáciles. Ya no escucho ni mis latidos, ni el piano. Todo es
calma ahora, incluso las sombras se atemperan. Y estoy triste. Sé que no, que para mí
no habrá ningún San Francisco…
My San Francisco, de Emily Wells
Pd. La canción pertenece a la banda sonora original de la película Plainclothes (Incógnito) de 2025.