sábado, 24 de octubre de 2026

rosa sandía

Que se me sale la camisita. Hoy estabas serio. Como ausente. Parecía que todo era feliz, pero cuando la cámara no miraba no sonreías. Bueno, hoy no, eso debió pasar hace como veinte días, pero no lo publicaron hasta esta semana. Me gustaba tu camiseta, abrochada, rosa sandía. Dejabas ver un poco la camisilla blanco impoluto. Qué difícil es cuadrar los cuellos, Taltavull. Ibas muy guapo. Por ahí debe estar haciendo ya algo de frío, aquí no. Parece que este verano no nos abandonará nunca. Tampoco se va el polvo del desierto, cubriéndolo todo, asfixiándolo todo… matando, muriendo… Hundirme en tu pelo alborotado para hallar algo de paz. Qué raro cuando las cosas que dices no terminan de casar con tus gestos. Tan amable, pero tu rictus siempre serio. Tal vez tenías la cabeza en otro sitio. Tal vez… La vida, la comedia está fuera de internet. Eso dices. Y yo replico que internet es lo único que yo tengo, lo único que me queda. Tus fotos viejas, descargadas, tus videos… Tus manos, esos dedos extensos tan tuyos. Miras a los dos lados, con la tranquilidad de estar en un espacio seguro. Aunque a veces parezca que no respiras. La cámara no te mira. Yo sí. Solo a ti…
 
La camisita, de Christian Mira 

miércoles, 21 de octubre de 2026

tantas tablas y stanislavskis

Tú ibas a ser para mí. Pero no. Ahí te veo en Instagram lejos. Y todo se desdibuja, se descompone. Habrá que reconfigurar, una vez más. Ojalá poder reiniciar. Y escuece un poco, tuerces la mirada y respiras con la glotis, aunque no sepas dónde está. Los días pasan. Demasiados amontonados al fondo del pasillo. Apretujados, desechados. Suena una canción bonita, como alegre. Un buen filtro y todo parece mucho mejor a este lado de la pantalla. Ya no lloro, se me han gastado las lágrimas de tantas tablas y stanislavskis. Dicen que cuando exprimes demasiado un recuerdo triste, deja de doler, deja de surtir efectos, deja de existir en la memoria… Y te veo de pixel en pixel, sin poder tocarte. Triste. Es lo que me toca, una vez más. Todo era una delusión con tilde en la o. El sofá está lleno de cosas, vacío de personas. No hay nadie junto al reposabrazos. Ni en el balcón viendo cómo chispea en esta tarde tan oscura de octubre. Ni rastro en el baño, ni en la cocina… Todo está vacío.
 
En mi cabeza, de La Casa Azul y Dani Dicostas 

sábado, 17 de octubre de 2026

Los raros de tu barba

Y a pesar de todo, hay gente que me quiere. He vuelto a tu foto, Taltavull. Y me han vuelto a sorprender tus ojos, tan profundos, a veces tristes, otras curiosos. Tu media sonrisa, los raros de tu barba y tu piel tan nítida, tan nívea… clarividente, aunque no lo creas… Y se me agolpan en la cabeza todas las cosas que te tengo por decir. El lunes fue un día complicado, la cabeza me iba a explotar y tuve que tomarme un paracetamol. Estuve aguantando prácticamente toda la tarde, pero al final me rendí. La cabeza me iba a estallar. Supongo que porque al final las cosas son así, y no siempre el viento sopla a favor. Sabes, el martes estuve leyendo sobre la self-awareness. En como hay quienes disocian vivas. Creen ser mejores, estar por encima, aunque todo sea una ilusión. Y esa ilusión convierta nuestro paseo en un camino de espinas. El miércoles me corté al abrir una lata y lo hice todo mal. Todo lo que no había que hacer. No había nadie a mi alrededor a quién preguntarle por lo nocivo que puede llegar a ser el algodón. Mirando tu foto dudo de que se pueda ser más guapo. Aunque estés tan serio… Cobijarme hasta quedarme sin aliento en tu cuello, refugiarme y dejar que el mundo se nos caiga, que los truenos suenen a lo lejos y que el agua se lo lleve absolutamente todo. Y nada nos importará porque respiro tu aire, porque todo lo que nos ha pasado nos ha llevado a ese cine en el que posas para la cámara. Abrigarme con tu camiseta a cuadros y palparte bajo esa camiseta tan azul marino. Y de verdad que creo que no puedes estar-ser más guapo. Y tu foto hoy no me da tristeza porque esta semana me han querido, me han llenado de palabras bonitas, de las que te dan alegría. Y me da tanta rabia que no hayas estado aquí para poder contártelo todo, para que vieses como la tormenta se ha ido disipando poco a poco… Y ahora solo hay calma, solo tu foto y calma…
 
Se me va, de Bambino