Mostrando entradas con la etiqueta Aniversario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aniversario. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de abril de 2026

He vuelto a soñar con Ignasi Taltavull

Me despierto escuchando a Jeanette. Algo del corazón de un poeta… No sé muy bien qué me dice, el estómago lo tengo un poco revuelto. Como pesado y eso que apenas cené nada. Copos de espelta, creo. He vuelto a soñar con Ignasi Taltavull. No podía dejar de mirarle las manos. Sus dedos… Me susurraba cosas en catalán y me iba amansando poco a poco, despacio, con la calma de un orfebre del siglo XVIII. Sonreía sin dejar de dar vueltas a mi alrededor. No dejaba de sonreír… Recuerdo el roce con su camiseta abierta. Sus botones, esos pequeños botones blancos que no querían encontrar ojal... Hablaba de sus cosas, del fútbol, del humor, de su ruina… Y yo asentía todo el rato porque solo deseaba una cosa. Que aquello no parara nunca, que nunca dejara de dar vueltas a mi alrededor, que nunca dejara de recitarme versos de Àngel Guimerà, que nunca me dejara de sonreír… Y después estaba su boca, como surcaba mi nuca, y su piel tan distinta, tan desconocida… No sé si llegamos a bailar, no es de esos, recuerdo cómo sus dedos se entretejían con los míos, le sentía a mi espalda, tan cerca que casi no quería respirar por si en algún suspiro tonto todo se me fuera a desvanecer… Su lengua erizándome la piel, conquistando cada centímetro y yo rindiéndome, sometido por completo. No pares, no te detengas… Y ahí estuvo todo el tiempo que quiso y más. Exhausto. Sin aliento, prestándome su felicidad tibia y espesa en la habitación de un hotel cualquiera. Tenía vistas a la ciudad, que dormía sin saber cuán feliz me había hecho él. A lo lejos se comenzaba a ver lo claro y volvimos a comenzar de nuevo. Él. Más despacio, ahora sin urgencias. En mi cabeza memorizaba cada gesto, cada movimiento, cada sonrisa. Me comí sus dedos, mientras él visitaba mis adentros. Llegó hasta el final, cruzó la puerta, anduvo diestro y no dejó hueco sin decorar a su manera. Después, al final, debí irme. Bajé en el ascensor con la certeza de que todo volvería a pasar porque, a veces, las cosas bonitas se repiten, aunque nunca hayan sucedido.
 
Corazón de poeta, de Dulce y Agraz
 
Pd. En tan solo unas horas, nuevo aniversario. Gracias.  

miércoles, 19 de abril de 2023

5844 días juntos

Mira que en este tiempo he escrito cosas. Este blog celebra 16 años de vida. Una tarde de abril de 2007 me dio por comenzar a publicar y aquí continúo. Recuerdo aquellos días, tan emocionantes. La vida ha cambiado tanto, aunque algunas cosas siguen, permanecen. La vida tiene sus requiebros y dejar de escribir sería como dejar de ser un poco yo. En esas estoy, construyendo y deconstruyendo todo el rato. Siendo, dejando de ser y volviendo al principio. Si miro atrás ya no me duele lo que leo. Ojalá todo lo que venga sea mejor. 
 
Un abrazo grande y gracias por leer.


martes, 19 de abril de 2022

Quince años, 2007-2022

Quince años. ¿Qué no nos ha pasado en este tiempo? Y aquí continuamos. Unas veces a ratos, otras de continuo, pero siempre siendo. Y en este intento, a partir de ahora, comienzo una descripción de todo lo que ha sido a través de canciones, de letras, de vivencias. No son mis favoritas, son las que han tenido que ver con las cosas que me han sucedido, con las que se me han grabado en la desmemoria, las que cada vez que suenan me retrotraen a otros tiempos… 

Gracias a todos.

domingo, 19 de abril de 2020

13º aniversario


Este está siendo un mal año. Mantenemos el ánimo, pero eso no quita para admitir lo evidente. Muchos se han ido, quizá demasiado, pero nos toca, a los que permanecemos, mirar por la ventana, soñar con el día después. Hoy hace trece años que comenzó Azul Tokio y ahí sigue, a ratos, pero vivo…

Estoy mala, de Martirio

Pd. No puedo con mi cuerpo, no tengo ganas de ná, necesito una pastilla para ponerme a funcionar... 

viernes, 19 de abril de 2019

12 años. Lo poco que tenemos, amor

Estamos de enhorabuena. Doce años de azultokio. Vivitos y coleando…

Hay días en los que no vale la pena mirar atrás. Porque eso solo nos lleva a sitios mejores o eso creemos, y en el fondo ese viaje nos deja en lugares que ya no existen. ¿Para qué hacerlo? ¿Para qué fustigarnos? El pasado está bien para visitarlo de vez en cuando, pero sabiendo que se trata de un vuelo de ida y vuelta, siempre de vuelta porque es harto jodido quedarse con esa sensación en los dedos de que debimos anclarnos a él. De que nada debió cambiar. Vivir allí, en el pasado no merece la pena porque los peajes son demasiado altos. No podemos olvidarnos nunca de que hoy es hoy y eso es lo poco que tenemos, amor. 

Rayando el sol, Maná y Pablo Alborán.

Pdt. Es más fácil llegar al sol que a tu corazón...

jueves, 19 de abril de 2018

Once años

Después del diez, afortunadamente viene el once. Y aquí estoy, una vez más, frente a una página en blanco intentando respirar. Porque esto, azultokio, es eso, es aire. Y hoy se cumplen once años desde el primer día. 4.018 días, con sus 24 horas cada día. Y aquí seguiré...

Sign of the times, de Harry Styles.

Pd. Gracias, de verdad, a los que se detienen por aquí unos segundos.