¿Qué
cosas hacen que merezca la pena vivir la vida?
(silencio sordo)
La vida triste. Me toca la vida
triste. Los días se me confunden unos con otros, me quedo sin soles. Las nubes
y los anillos en las manos me apagan el ánimo. Las gafas de sol han dejado de
tener cristales y ya no tengo más excusas, tampoco respuestas a las preguntas de
los filósofos en Instagram. Todo me cuesta por dos. Y es que hasta el aire me asfixia triste. Lo envuelve todo y me quedo sin respirar. Los colegios llenos de
niños en el recreo. Las risas, sus risas a lo lejos, colándose por las ranuras
de las ventanas. Los días son iguales, por eso, no los distingo. Hay un desfile
de caras, pero ninguna se detiene a mi lado. Van con bolsas de papel, compras de última hora, y tatuajes en los
gemelos. Tribales. Me gusta la falda negra emo. Demasiado coraje para una
ciudad tan pacata. He dejado de llorar. No tengo lágrimas, resecas en mi pecho.
Aprisionadas. Esto es la vida triste. Llena de noticias tontas. Desde hace
unos días tengo las manos hinchadas y un poco púrpura. Los dedos, dormidos. Las
rodillas en huelga, las vértebras han dicho basta. No quiero más. La vida ya no
me renta.
Babieca!, de Guitarricadelafuente
Pd. Feliz 2026
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