Veinte cuchillos mortales en la pared de mi
cuarto… El día ha ido tranquilo. Ha hecho algo menos de calor y ha estado a
punto de caer alguna gota, alguna gota de verano. De esas que solo adelantan la
llegada de más calor. Se agradece un día así, decía Mariloli cuando bajó a
comprar unos tenis con Inmanol. Llevaron a las niñas que no dejaban de cantar
lo de Franco, Franco que tiene el culo blanco… Cuarenta años y seguimos en el
mismo punto, en el que a una mujer le toca blanquear las mierdas de un tío…
Pienso en esto cuando me meto en Cortefiel. Nunca sé porque voy a tiendas así. No
son mi sitio. De Sfera salían dos tíos, uno con una camiseta con la bandera del
arco iris. Que lejos me queda junio. Como si hiciera mil años… Las cremas
parece que me están haciendo efecto. Las manchas no se extienden. Puede ser que
en seis meses me hayan caído diez años… A media mañana he visto un par de
videos tuyos, taltavull. La ilusión se va desvaneciendo poco a poco. Ese clavo
ardiendo se enfría, taltavull. Me encanta cuando te ríes. Le he preguntado a la
IA por nuestra afinidad. Son muy compatibles, dice, puedes formar una de las uniones
más profundas y estables del zodíaco. No me termina de convencer e insisto…
Ahora me responde que nuestra combinación puede ser más compleja y se consideraría
un desafío astrológico por el choque de estilos. Lo fía todo a la comunicación…
Y en el fondo no me sorprende que ni siquiera la IA me dé alas… Parece que todo
se ha esfumado… Me descargo una de tus fotos. Una del 24, aunque podría ser anterior.
Camiseta azul claro, celeste. Aunque parece verde… Tu pelo revuelto, tu
incipiente barba… En esta no sonríes. Tampoco miras a cámara. Qué bonito todo sería
si esta noche durmieses a mi lado...
Calypso, de Guitarricadelafuente
No hay comentarios:
Publicar un comentario