jueves, 17 de abril de 2008

A toda prisa

Las horas pasan y yo en ellas. Casi sin darme cuenta. El reloj estos días camina a toda prisa. Anoche no dormí demasiado. En vela perpetua. Pensando. Cavilando. Preparando mi partida. En dos días estaré en Las Palmas. El trío calaveras se convertirá en quinteto. Será un buen aniversario. También soñé en noviembre de 2007. Todo fue distinto entonces. Entre tinieblas. Un regalo que no llegó. Y una pena. También una certeza: es difícil pensar en los demás cuando hay quienes tienen sólo hay una idea en la cabeza, yo. Después amaneció. El despertador estridente. El agua tibia. El tranvía repleto. Las portadas de los periódicos. El teléfono sin descanso. El ruido. Las letras. Espaguetis salados. Y el cansancio. Atroz. Pero de pronto hubo un destello. Alguien me salvaba. Un superhéroe me llevaba en sus brazos. En el paraíso todo es distinto.

Pdt. Si hay una canción que me mole de Madonna es esta. Me recuerda a mis primeras noches al otro lado. En el oscuro.

http://es.youtube.com/watch?v=ogtYMjU8oZA

miércoles, 16 de abril de 2008

A mi amic Daimiel

Pensé que mi amic Daimiel se había olvidado de mí. Pero no ha sido así. Extraño su sonrisa jugona cada vez que le soltaba alguna de mis ocurrencias. Siempre sentado cerca de mí. “Veo que sigues con nubes y claros, sin atreverte a entrar en la luz soltando la mano de la maldita sombra, única que parece entenderte y arroparte”, me dijo. “No olvides, sin embargo, que algunos te esperamos en ese mundo temerario que nos invita a arriesgar felicidad y tristeza” susurró y supe que era verdad. Tiene razón, aunque esté en La Orotava. Camino hacia el sol, pero sin saber muy bien dónde diablos queda. Y así es difícil. Después comí con MariPino. Hablamos de eso que dura para toda la vida. De lo difícil que es conseguir algo perenne. No es justo, zanjé y seguí tragando. Al final me subí una vez más al tranvía. Las paradas se iban sucediendo una tras otra, como gotas que se escapan de un grifo mal cerrado. No dejé de mirar mis tenis nuevos mientras pensaba en una foto. Esa en la que se ve a un chico corriendo en un prado. Con montañas nevadas al fondo y hierba bajo sus pies. Libre.

http://es.youtube.com/watch?v=bWwIBJzCu0s

sábado, 12 de abril de 2008

No sé nadar en estas aguas

Ésta iba a ser una entrada complicada. Iba a comenzar con una difícil sentencia. Tantas veces va el cántaro a la fuente hasta que se rompe. Sin explicaciones y también sin razones. Hoy tenía pensado decirle a Bofilito que no podía más. Que me bajaba del tren. Del suyo. Que quería dejar de verlo un tiempo. Que no deseaba ni mensajes de texto, ni tampoco más llamadas. Como dije antes, era una decisión sin motivos.
Bueno, había sólo uno. El miedo. A veces es tan fuerte que no oigo nada más. Tengo miedo a estar cerca de ti, pero aún más a estar lejos. Y anoche tuve mucho. A hundirme porque no sé nadar en estas aguas. Me puse tonta. Lo sé. Y lo siento.
Pero al mismo tiempo me resisto a tener que disculparme por sentir. Por querer respirarte. Todo es más difícil de lo que parece. Y a veces me canso de simplemente flotar en estas aguas.
Tengo muchas preguntas que debo responderme. Y al final cambié de opinión. Lo hice paseando por Santa Cruz. No encontraba mi lugar y terminé por subirme a una guagua. Atravesó la calle Miraflores. La crisis económica ha sacado a la calle a todas las putas. Nunca antes había visto tantas juntas. Con sus sillas y sus arrugas. También con su edad. Para muchos, demasiada. Esperando. Allí decidí no decirle nada a Bofilito.
Tal vez quiera aguantar hasta el final. No lo sé. Pero me acordé de que en unos días hará dos meses desde que me besó. Fue un rato. Sólo eso, un rato. Pero en ese instante creí que todo podría ser. Estuve entre sus brazos. Estuvo dentro y fuera de mí. Entrelazados. Sólo un rato.
Quizá para él el próximo jueves sea un día cualquiera. Pero no lo será. No lo será porque ese día hará justo dos meses que comencé a respirar su aire y que su piel se quedó pegada a la mía. No me lo puedo sacudir de encima. No quiero.
Después la guagua traspuso y yo en ella. Serpenteando por la capital mientras sonaba Conchita. Puede ser que me haya equivocado una y otra vez, pero esta vez es cierto que todo va a ir bien. Lo siento aquí en el pecho...


http://es.youtube.com/watch?v=FoXohP5VbUw

jueves, 10 de abril de 2008

El gatochico me cumple 29 años

Durante la noche oí como las gotas de lluvia chocaban débiles contra las planchas del patio. El temporal está aquí, pensé y seguí durmiendo. Debajo de mi manta.
Al despertar me asomé a la ventana y el sol se escondía tímido tras alguna nube gandula. Chispeaba.
El ambiente está enrarecido y encima alguien ha abierto un paraguas dentro de mi casa y todo mi cuerpo se ha puesto en tensión. Sí, soy supersticioso. Hay cosas que no puedo evitar como lo de no pasar por debajo de unas escaleras o cruzarlosdedos cuando veo un lindo gatito negro.
Y hablando de gatos, hoy el gatochico me cumple 29 años. Parece que fue ayer cuando veía corretear su naricilla por aquella facultad de cemento cargando su mochilita rosa. ¿Quién me iba a decir a mí entonces todo lo que iba a venir después?
Me acuerdo de aquella primera noche. En el Vips junto a una bandejita de cotus. También pasó por nosotros el Nibbana, Enriquito, elculito del portero, aquellos primeros carnavales... Y parece que no ha pasado el tiempo, al igual que por tus tortugas inalteradas a pesar del paso del tiempo.
Espero que tengas un buen día. Luego te llamo y vemos. Mientras, te dejo con una canción. Seguro que te trae algún buen recuerdo. Un abrazo.


http://es.youtube.com/watch?v=GAAHHeMuE1M&feature=related