miércoles, 22 de abril de 2026

El de la botella, nunca te llegó

Los mensajes de dentro de una botella no siempre llegan a un buen destino. Navegan, surfean durante semanas las olas, las esquivan y las superan, pero no terminan de alcanzar tierra firme. Sus mensajes se pierden para siempre y las penélopes de la vida se quedan esperando una eternidad, sin saber que lo que ansían nunca llegará. Lo hacen sentadas en cualquier parte, en una banca del parque o en la mecedora de la esquina. Esperan, desesperan… Y lo hacen en silencio, aguardan que escampe y que el sol se aplaque. Se imaginan cosas que nunca sucederán, y sonríen dibujando al aire fantasías con los dedos. Las decoran de colores bonitos y mientras elucubran el tiempo se les hace más llevadero… Pero mi mensaje, el de la botella, nunca te llegó…
 

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