martes, 24 de mayo de 2011

Después de tu marcha

He abierto sobresaltado los ojos con el ring del despertador. Cuando tomé consciencia de que las nubes hoy son grises opté por quedarme un rato tonto remoloneando debajo del nórdico. Parece que al sol tampoco le apetece levantarse este martes de mayo. El soniquete del teléfono tampoco consigue que me destape. Once tonos. Once, pero después calló. He soñado contigo. Con que te veían en una clínica de estética porque querías estar más guapo y a mí me daba por ponerme triste. Me acurrucaba en otros hombros y me vaciaba en llanto. Vuelvo a abrir los ojos. Y todos los malos augurios se marchan. Miro el techo y sé que hoy después de tu marcha toca vivir...


Pdt. Y hoy le da a Ragdog por cantar 'Tú y yo'.

sábado, 21 de mayo de 2011

#spanishrevolution

A pesar del rap reivindicativo anunciado, la contraprogramación hizo que en la Plaza de la Candelaria sólo se escucharan boleros. La noche tranquila apuntaba maneras. Todo hasta que llegó la Policía Nacional y avisó de que la #spanishrevolution era irregular. Había una hora para recoger los bártulos e irse, pero tras las prisas y los nervios al final la calma se impuso. Aquí no hay miedo, se repetían. Con las caras tatuadas en blanco el silencio se impuso y cada uno comenzó a confesar sus pequeñas miserias, pero también sus grandezas. Arquitectos, periodistas, trabajadores sociales,... Todos con una historia que contar. “Tenemos que construir algo digno”, zanjaron y el silencio volvió a imponerse. Al parecer ésta es otra historia, totalmente diferente a lo anterior. Ahora sólo toca irla escribiendo poco a poco...


Pdt. La canción es una versión del 'Resistiré' de la banda AQM y la foto es del periodista tinerfeño Enrique Hndz.

miércoles, 18 de mayo de 2011

En la puerta del banco

Se encontraron por casualidad en la puerta del banco. Acababa de cerrar sus puertas. Se dieron un beso de esos de película. Él la agarró fuerte entre sus brazos y ella se reclinó un poco hacia atrás como dejándose caer... Las rodillas les temblaron, pero se recuperaron disimulando y después de un rato cada uno siguió su camino.


http://www.youtube.com/watch?v=hEBwu9ffpo8


Pdt. Una de Carlos Baute, 'Amarte bien'.

lunes, 16 de mayo de 2011

Loca por el foxtrot

Todos la veían bailar bajo unas luces mortecinas. Danzaba al compás, loca por el foxtrot. Así se pasaba las noches sin pensar ni guardar un segundo de silencio en aquel decadente local que abría de miércoles a domingos a partir de las cinco de la tarde. Todos la miraban, pero ninguno la invitaba a bailar porque sabían que la respuesta sería una inmensa carcajada. Sus risas impedían que nadie se le acercase; sabía porque a veces se lo confesaba entre murmullos que tarde o temprano moriría y lo haría sin haber sido amada...


Pdt. Este lunes, 'Dama, dama' de Cecilia.

viernes, 13 de mayo de 2011

Tejiendo un triste mantón

Y la niña fue tejiendo día y noche, sin descanso, una historia imaginaria. Con sus dedos, con sus miradas y con sus olores. Hasta el último detalle bordó. No se le escapaba ningún escondrijo. Lo había pensado todo, desde qué hacer los lunes por la mañana cuando el sol despunta entre las montañas del mar y hasta los agostos en los que la ciudad se queda como un páramo deshabitado. Ideó, ideó el cuento de amor a Urgente Pérez más bonito que jamás haya existido hasta que llegó la hora de convertir lo inventado en verdad. Fue un junio, cuando del invierno ya no quedaba ni el recuerdo. Urgente Pérez llegó con las manos manchadas de aceite y la gorra del taller, se apoyó a la sombra de un flamboyán y esperó su turno en la frutería La Traviesa. La niña lo 'escolumbró' pronto y se fue para él como alma que lleva al diablo o como caballo que se desboca al obtener la libertad. Soñaba con los fuegos artificiales de un sí, pero el muchacho sólo vio a una niña que había perdido el juicio prometiendo amor eterno a un desconocido, a él. Urgente Pérez se encogió de hombros y aguantó como mejor pudo las bromas y chanzas de Rita, la dependienta, que esta vez no le piropeó ni le ofreció amores urgentes en la trastienda, sino que soliviantada reía y reía. A la niña se la llevaron entre llantos cuatro malditos; arrastrándola por el piche caliente de las dos de la tarde hasta que una ambulancia tuvo a bien recoger sus restos. Sin razón, pérdida por completo. Así la describían sus médicos, pero ninguno sabía la causa de tanto mal. Nadie salvo ella, a la que no le quedó más remedio que seguir tejiendo y tejiendo en una torre aislada de marfil un triste mantón capaz de enjugar todas sus lágrimas de desamor.


Pdt. Tal vez haya demasiadas canciones bonitas... Hoy Supersubmarina con su 'XXI'