viernes, 19 de abril de 2013
Comunicado oficial
Este viernes Azul
Tokio cumple seis años. Tal día como hoy en 2007 comenzó esta aventura singular
que ha logrado sumar 929 entradas. Muchas palabras que han cosechado más de
33.100 visitas de muchos rincones del mundo, 1.090 comentarios y aglutinar a
183 seguidores. Toca decir gracias, muchas gracias por tanto afecto. Y también,
como es habitual, afrontamos esta jornada con el deseo de continuar contando
cosas. Que así sea.
miércoles, 17 de abril de 2013
La cajita de Venecia
Un
extraño lunes de abril recibió un paquete. Poco después de despertar, Lulú oyó
el timbre y al abrir la puerta allí estaba una pequeña cajita decorada con
imágenes de Venecia. Extrañada ante el obsequio miró hacia ambos lados y no vio
ni oyó nada. ¿Quién la habría dejado? Unos segundos después cerró y se dispuso
a abrir el pequeño paquete. Le costó un poco, pero lo hizo. No se rendía fácilmente.
Mientras no atinaba con los dedos se oía una canción en la tele de Sarita Montiel.
Maniquí... Coincidiendo con las nueve de la mañana la cajita cedió y Lulú se
encontró con una pequeña misiva: No te rindas; y supo que aquello venía de muy
lejos, de un viejo amor. Se le aguaron los ojos. Tantos días después aún no
podía evitarlo. Respiró hondo y la colocó en su tocador, presidiendo su
habitación. Ahora a Lulú sólo le tocaba seguir luchando por conseguir sus
sueños.
viernes, 12 de abril de 2013
A las cinco
Se despertó a las
cinco. No había luces en la calle y apenas se oían coches. Todos dormían, pero
él no podía. Le atormentaba la crisis. Sus ahorros menguaban y no sabía cuál
podría ser la salida. Procuraba pensar que los malos tiempos no serían eternos,
pero temía no aguantar lo suficiente para salvarse. Veía la televisión y todas
las noticias eran malas: familias sin casa, colas inmensas en las oficinas de
empleo, gente rebuscando en los contenedores de basura... El reloj no avanzaba,
le dio miedo encender la radio y se fue hasta la cocina. Quizá debería
desayunar, pensó. Recorrió el camino, pero antes de llegar se arrepintió. Prefería
sin duda que las cosas fuesen diferentes. Sólo le apetecía una cosa: pintar
cosas bonitas.
martes, 9 de abril de 2013
El mar
"Vio el
mar muy cerca. No lo estaba, pero lo sintió, lo observó como si estuviera al
lado, como si fuera alguien diciéndole algo al oído. Y entonces salió al balcón
y se paró delante de él, del mar, de ese límite permanente entre él su vida y
lo que estaba más allá".
Y de repente fue ayer. Boris Izaguirre
domingo, 7 de abril de 2013
Ausencias y silencio
Y de
repente el silencio lo cubrió todo. No se dio cuenta, quizá había sido por
sorpresa, de un día para otro o no... Lo cierto es que ahora sólo había
ausencias y silencio, por todas partes. Inundándolo todo y sin dejar un
resquicio al bullicio, los consejos y la buena compañía. No había nada. Ni siquiera
su maldito teléfono sonaba. Para mitigar la ausencia de ruido ponía la radio,
abría las ventanas para que entrasen los sonidos de la calle y tiraba de la
cadena cada dos horas. Pero sabía que aunque se maquillase con colores exóticos
el silencio estaba allí y que se había quedado solo.
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