miércoles, 20 de julio de 2022

Mi medicina. Canciones de mi vida (XLVI)

No hay mucha gente en el concierto. Me hubiera gustado ponerme un poco más delante, pero a las chicas les gusta estar detrás, junto a la cantina y los baños. Ellas no vienen a escuchar el concierto, pasan de Baute, vienen de pesca y luego a la terraza de verano, pero ahí yo ya no llegaré. Sobre todo después de la última vez, cuando me dejaron tirado más de dos horas en carnavales. Me dijeron que iban al baño, no me moví del sitio, pero nunca regresaron. No olvidaré aquella noche, estaba en terreno hostil. No conocía a nadie y aquello no me gustaba. Hay lugares, hay fiestas, que a veces me parecen frontera enemiga, como si me pudiera pasar algo. Siempre con la alerta encendida. Aquella noche me pareció muy violenta. No guardo buen recuerdo ni de aquel carnaval, ni tampoco del concierto de Tazacorte... 

'Mi medicina', Carlos Baute (1999)

Pd. ‘Mi medicina’ de Carlos Baute pertenece a su disco ‘Yo nací para querer’, trabajo publicado en 1999.

lunes, 18 de julio de 2022

Y yo sigo aquí. Canciones de mi vida (XLV)

No estuve en el Son Latinos. Todos la vieron de lejos. A Paulina, un visto y no visto. No estuve en tantos sitios en los que quise estar. Una vez fui solo al cine. Fue como un examen que tenía que aprobar. Allí estaban Sergi López, Javier Bardem, Carmelo Gómez y Victoria Abril. Prueba superada con ‘Entre las piernas’ de Gómez Pereira. En aquella época me compraba la Fotogramas y recuerdo perfectamente como intenté que nadie se diera cuenta de que estaba solo en aquellos multicines. Prueba superada, pero nunca más volví a hacerlo: Lo de ir sin alguien con quien comentar la película al cine. También lo pasé fatal teniendo que desayunar en una cafetería solo cuando hacía prácticas en CajaCanarias. Terminaba comiéndome el sándwich de jamón y queso en el baño a toda prisa y luego salía a pasear durante diez minutos. ¡Qué horror! Igual que cuando dejaba mi currículo en sitios en los que me miraban de arriba abajo. En El Día no me dejaron pasar de la portería. ¿Para qué coño hago estas cosas? Eso me decía. Es lo que tienes que hacer, me respondía. Igual que cuando Triana me comió el tarro para que le pidiera el teléfono del camarero de La Folié. Era rubio, de ojos azules. Parecía simpático y con acento godo. Llevaba poco en la isla. Me obligó. Él no era, me dijo, y las orejas no volvieron a su color natural en una semana. Rojo encendido las tuve. Quise que me tragase la tierra. A otra cosa, me dijo Triana resuelta. Nunca más. 

'Y yo sigo aquí', Paulina Rubio (2000)

Pd. 'Y yo sigo aquí' de Paulina Rubio se incluyó en el disco ‘Paulina’ de 2000. La revista Hola dijo que era la mejor canción pop de 2001. En Tenerife, la cantó ante 200.000 personas en un concierto al aire libre.

sábado, 16 de julio de 2022

Azul. Canciones de mi vida (XLIV)

Mi silencio azul, tu inocencia azul, nuestro abrazo azul y tú miraste hacia otro lugar. Pues eso. Que los ángeles nunca que me quisieron y mira que lo intenté. Qué dolor absoluto en aquellos primeros momentos. Recuerdo como si fuera ahora cómo me quedaba sin aire, cómo no podía continuar. Aquellas diez llamadas sin respuesta. Aquel diciembre en el que te escribí lo mejor de mí. Cómo nadie nos veía, cómo me decían que no pegábamos y yo no entendía nada. Era como si me hablaran en finlandés. Y miraba al cielo y sentía cómo me aplastaba. Y todo acabó con las clases en junio y ya no volvimos a encontrarnos. La médium me decía cosas, pero no eran suficientes. Yo necesitaba más, quería volver a respirar. En todo acertó, salvo en lo de que tú, tiempo después, querrías. Si fue así, nunca me lo dijiste. Desde ti me gusta el azul. 

'Azul', Elefantes (2000)

Pd. ‘Azul’ de Elefantes es quizá una de las letras más bonitas de todas. La canción se publicó en un disco del mismo nombre en 2000 e incluía la colaboración de Búnbury. Poco después publicaron un acústico, también llamado ‘Azul’.

jueves, 14 de julio de 2022

Bossanova. Canciones de mi vida (XLIII)

Mis cuartos han sido mis refugios. Sobre todo desde que me fui de casa. Allí he podido estar a salvo de todo el ruido que se colaba por los resquicios de las ventanas. Algunos con mejores recuerdos que con otros. Siempre preferí -de pequeño- el cuarto de mi hermana, aquella cama tan individual, de aquel tono madera clara. También había escritorio y un armario decorado con posters de la SuperPop y la Nuevo Vale. Después, mi primer cuarto era un desastre, había dos camas pero estaba inmensamente vacío. Intenté darle mi toque, pero aquel año solo deseé abandonarlo. Qué miedo me daba el ratón que se coló tras Semana Santa. Un burgaño. Después, llegó Finca España. Pequeño, coqueto y con la radio de mi abuela. Ese sí que comenzó a ser yo, cinco años pero todo termina. El siguiente era similar, quizá un poco más pequeño y caro, pero los precios siempre tiran para arriba. La mesa de escritorio era kilométrica, la pequeña ventana y recuerdo que mi primera noche pasé frío. No tenía aún las mantas y me tapé con una toalla de playa. Luego caí en una ratonera. No preguntes… que mis respuestas son balas para tu corazón herido… Los espacios se me reducían y las paredes eran papel. Lo barato se paga caro. Y siempre todo lleno de polvo. ¡Cuánto lloré! 

'Bossanova', Estopa (2000)

Pd. 'Bossanova' es la última canción del primer disco de Estopa. Ese disco logró vender 1,2 millones de copias, incluso los descartes me apasionaba.

martes, 12 de julio de 2022

Se me olvidó otra vez. Canciones de mi vida (XLII)

El Transilvania era diminuto. Recuerdo sus paredes amarillas, sus baños estrechos y sus cuadros. Un día Marcia quiso llevárselos escondidos debajo del abrigo. También había telas de araña, candelabros y un portero. Daba igual que no fuera halloween, siempre estaba atestado de gente y bailábamos. Marcia y Candela también. En aquella época siempre salía rezando para encontrarme con Richard, pero él iba a Puerto de la Cruz. Tenía moto, casco y una mirada atormentada. Al final no quiso, aunque yo recé un millón de veces para que sí. No quiso a pesar de que lloré y quise morirme de dolor. Todo eso hice, sin él saberlo. Recuerdo su nariz y su sonrisa. Sus cosas, su cuello alto. La primera vez que se dice de verdad lo que se siente no se olvida y, aquel día, dejó la puerta abierta; y yo no supe calibrar, fui un elefante en una cacharrería. Lo fui sin saber nada de aquella otra tormenta que le daba vueltas a su cabeza. Después vino el verano que lo enfrió todo y en noviembre yo ya había perdido mi cabeza. Tuvieron que pasar varios meses para volver a sonreír. Fue entonces, con él, con Richard, pero sin él, la primera vez que vi el cielo azul tokio. 

'Se me olvidó otra vez', Maná (1999)

Pd. ‘Se me olvidó otra vez’ es una canción que Juan Gabriel publicó en 1974. En 1999, Maná la incluyó en su disco 'Unplugged'. La versión obtuvo un Grammy Latino y se mantuvo 19 semanas en la lista de éxitos de los Billboard. 

Pd2. Parte de este recuerdo lo rescaté años después para el inicio de este blog con 'Bajo el filo de una navaja'. En abril de 2007.