viernes, 11 de octubre de 2019

Ese niño

Nunca fui ese niño con el que sus padres bailaban a lo loco y divertidos en las fiestas de cumpleaños. Nunca fui ese niño con el que se reían a carcajadas y de cada pequeña cosa hacían una experiencia eterna, imborrable. No, no fui ese niño. No lo fui... Era el que en silencio quería que se pusieran collares de flores, faldas alegres… También quería risas, comidas inventadas y vacaciones inolvidables…

Me quedo contigo, versión de Rosalía.

Pd. Pues eso. 

viernes, 4 de octubre de 2019

Beautiful people

Y al día siguiente llegó a la oficina y había revuelo. Tanto que quiso darse media vuelta y regresar a la cama. San Martín estaba siendo coherente y al resto se le había ido la olla. Le habían montado un motín porque querían prohibirle a la doña de la limpieza que utilizara la máquina del café. Así eran ellos, amables y serviciales, pero a la hora de la verdad no les temblaba el pulso para rajarte el cuello. Eran gente guapa, divertidos, inteligentes y siempre a la última. Con y de clase. Seguro que mañana, cuando la señora llegara a las seis de la tarde, no sospecharía nada, comenzaría a hacer sus tareas y cuando terminase su jornada le llegaría la llamada… Esa llamada en la que le decían: hasta aquí, bonita; no vuelva más. Todos la rodearían, apoyándola, dándole sus hombros, y ella desolada y sin trabajo se despediría de ellos pensando que eran los seres de luz más increíbles con los que nunca se había topado…

Dance monkey, de Tones and I.

Pd. Aquí vamos, remontando octubre...

domingo, 29 de septiembre de 2019

Desconectó

Quizá aquel había sido su peor día, le había pasado de todo. Desde que no le arrancaba el ordenador hasta que San Martín la llamó a su despacho para ponerle las cosas claritas, estaba muy dispersa. Luego estaba Francis, aquel hombre siempre conspirando por todas las esquinas, el primero en dar malas noticias. Pero lo peor le esperaba al llegar a casa. Las nubes lo cubrieron todo. Por eso, quizá, en mitad de la discusión desconectó. Se fue a otras cosas, a esas que nos gustan, que nos dan alegría de vivir. En silencio vivió en otro mundo, lo hizo por un par de horas hasta que pudo reconciliarse con el sueño… Mañana sería otro día…

Aguante, de Mala Rodríguez.

jueves, 26 de septiembre de 2019

Salirse de la norma

Es hora de despertar. La noche ha sido demasiado larga, le dijo Maribel entre las sábanas, pero ella ya no la escuchaba. Se levantó sin ganas, como si todo el peso de la humanidad recayera sobre sus maltrechos hombros. Estaba harta de los lugares comunes y también de tantos lunares que se le aparecían de repente por todos los rincones de su piel. Si apenas cogía sol. Su piel ya no era la de antes y, encima, las articulaciones no dejaban de dolerle. Sí, la noche había sido demasiado larga, pero no tanto como sus días: vacíos de contenido e iguales unos a otros. Ya no escuchaba la música, se dijo sin saber muy bien qué debía hacer. Se duchó igual que cada mañana, se vistió el uniforme y desayunó un plátano. No se salía ni un milímetro de la norma. Salió de casa cerrando la puerta sin hacer ruido, bajó la escalera, dejó la basura en el contenedor y caminó hacia el metro. Las mismas caras de todos los días. Faltaban cinco minutos, decía el marcador electrónico. Aún no hacía frío y se apoyó en una pared. Llegó a la oficina, saludó y se sentó delante del ordenador. Ocho horas después, cuando ya no quedaba nadie, apagó las luces y desanduvo sus pasos. Volvió a casa sin saber qué hacer. ¡Faltaba tanto para volver a dormir…!

Someone you love, de Lewis Capaldi.

Pd. Por si se me olvida, ésta es la entrada o post 1.498 de este blog. En nada llegamos a las 1.500.

lunes, 23 de septiembre de 2019

Parcelas

La vida está llena de parcelas. Cada vez quedan menos latifundios de pensamientos. Ya nadie piensa en común, la globalización nos lleva a defendernos como individuos. Y así nos va, mientras ellos piensan en que lo importante son las palabras de siempre, tan vacías como huecas, la gente se nos muere de pena, de pena porque sus neveras están vacías, porque el día cinco les llega el recibo de la luz, porque las papas cada vez están más caras… Y pasan los días y los alquileres están por las nubes, pero siempre habrá alguna oferta de san jacobos para que matemos el hambre, para que de a poco nos vaya matando…

Aunque me cueste la vida, de Pastora Soler.

Pd. Qué bien canta Pastora...