Orgullo y sensibilidad. Las hay que batallan
todo el año y hoy descansan. También los que odian veinticuatro siete y este
sábado se detienen para colgarse una medalla virtual de siete colores. Hipócritas.
Y los, las hay que ya no intentan impresionar ni enseñar, solo expresar estados
internos, sin que se note demasiado que están muertos en vida. Como si fueran
máquinas registradoras. Y vuelvo a la cadena de tu cuello. De plata, taltavull.
Tu sonrisa sopla a favor, pero hoy me queda algo lejos. Los domingos por la
mañana siempre pienso en todos los lugares en los que debí estar cada sábado noche.
Fomo. Y el estómago se me va abriendo en canal poco a poco, se me va
descosiendo como si no quisiera, pero lo hace. Lo hace. Es temprano y por la
ventana se cuelan algunas nubes de verano. Tengo algo de sed y una ligera
sensación de que hay cosas que no son para mí. Hay puertas demasiado cerradas
que custodian todos los espacios seguros. Me interesan los márgenes, lejos de
la centralidad que dan los focos y los aplausos. Si eres mainstream deja de leer,
este cielo azul tokio no es para ti. Te imagino con corbata y pantalones de
traje, atravesándome. Te imagino dentro de mi de mil formas… Y esos segundos me
dan calma, taltavull. Me amansan, pero sobre todo me dan aliento. Pero es
mentira, mentira que tú no quieres a nadie. Tienes miedo del amor, porque tú eres
cobarde… He sido tan feliz en una discoteca medio vacía, escuchando a las
travestis cantando por la Jurado y Shania Twain. Atrapando cada segundo como si
fuera el último. En Madrid o Burdeos, aunque todo termine cuando enciendan las
luces. Los vecinos antes nos tiraban baldes de agua, nos pedían que nos calláramos,
que nos fuéramos a dormir, pero éramos tan jóvenes que nos apetecía más Tiziano
Ferro. No te preocupes, cariño mío… La centralidad de los hombres blancos de
mediana edad, heterosexuales y que dicen cosas me da arcadas. Dejé de escucharlos
en el 22 y todavía hoy no sé cómo aguanté tanto tiempo. Esa puta centralidad heteropatriarcal
tan decadente... Y tú, taltavull, continúas sin decirme nada…
Cuando zarpa el amor, versión de Amaia.
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