viernes, 20 de enero de 2017

Patria


Se franqueaba, madre monologante, madre dolorida, con la espuma del fregadero. Su hijo con aquella mujer, una simple auxiliar de enfermería. Manifestó opiniones adversas hacia el auditorio formado por cacharros sucios. Al estropajo le dijo esto; al grifo le dijo lo otro. No recibía respuestas, no hallaba la deseada comprensión.  Necesitaba a toda costa la cercanía de oídos humanos.
Patria, de Fernando Aramburu


Pd. Las buenas canciones, igual que los buenos libros, nunca están demás...

martes, 17 de enero de 2017

Cuando la niebla se disipe

Tampoco dormí anoche y ya van unos cuantos días. Quizá mañana. Siempre me pasa, justo antes de los días importantes. Ojalá todo nos vaya bien y la niebla termine por disiparse. No se puede vivir siempre en penumbra, los geranios deben florecer.

Let me in, de Snowmine.

domingo, 15 de enero de 2017

Sueños de Baltimore



—¡Solo tenemos una vida, Alexandra! ¡Una sola vida pequeñita! ¿No te apetecería dedicarla a cumplir tus sueños en lugar de apolillarte en una estupidez de universidad? ¡Sueña, y sueña a lo grande! Solo sobreviven los sueños más grandes. A los otros los borra la lluvia y los arrastra el viento. 
El libro de los Baltimore, de Joël Dicker

Alegría, de Antònia Font

viernes, 13 de enero de 2017

Si no lo han hecho ya...


Antes o después sonarán, si no lo han hecho ya. Toca repasar músicas…

Podría ser peor, de La casa azul
Don’t know what I’m doing, de The Yearning
Una excusa diferente, de Rusos blancos
All to myself, de Amber Coffman
L'escalier, de The Pirouettes
Walking away, de Lia Pamina
Rumble and sway, de Jamie N Commons
Invisible empire, de KT Tunstall
Place from where I fell, de Elenowen
Flightless Bird, American Mouth, de Iron & Wine

martes, 10 de enero de 2017

El inventor de nuevos comienzos

Dicen por ahí, no sé si con acierto, que todo final implica per se un comienzo. Lo que sí creo es que hay algunos finales que son totalmente definitivos, que no dejan resquicio para nuevas oportunidades; y eso que siempre las he defendido, tanto como al derecho a equivocarse. También es verdad que por ahí se dicen muchas cosas, quizá demasiadas. Pero sea o no, lo que toca ahora es seguir caminando, inventándonos que es un nuevo comienzo. Ésta es la única manera de avanzar, no dejándonos amedrentar por los fracasos, ni mucho menos por los finales, buenos o no. Por este motivo, un coche detenido en ocasiones es conclusión de un viaje, pero en otras también deja abierta la posibilidad a emprender otros nuevos. Habrá que estar atentos...

California, de Delta Spirit.

Pdt. Parece que se acabó la fiesta, o no...

domingo, 8 de enero de 2017

La arpía

La chica trabajaba mucho, nadie lo discutía. Ella decía que demasiado, casi que parecía que era la única que lo hacía. Hablaba alto, gesticulaba y, a veces, hasta suspiraba desconsolada. Controlaba lo de ella y lo de todos los demás. Y es que, en el fondo, era una arpía... Pobrecilla, siempre justificándose. Como si los méritos de los demás fueran pacotilla, mientras los suyos, siempre incomprendida, no se reconocieran lo suficiente. Vivir así, como ella lo hace, no debe ser nada fácil…

Qué bien, de Izal.

viernes, 6 de enero de 2017

Todas esas veces que...

No siempre es fácil acertar, pero más complicado aún es no saber rectificar. Todas esas veces que he sabido que no he dicho lo que tenía que decir o que he hablado demás, han sido oportunidades perdidas para mejorar las cosas. Ser consciente de mis errores, es un paso importante, pero no suficiente. Es obligatorio actuar en consecuencia, reconocer mis errores y simplemente pedir perdón…


Pd. Ojalá este día de Reyes les traiga solo cosas buenas. Damos carpetazo a la Navidad y la bienvenida a lo que queda de año...