martes, 16 de enero de 2018

Los que se quedan

Los que se quedan no lo pasan mejor. Una vez que los que deciden irse se van, a los que se quedan no les queda más remedio que seguir vivos. No podemos hacer otra cosa y no es fácil. No es fácil seguir vivo sin poder respirar, echando de menos. Dándote cuenta de que aquel vaso con el que siempre bebían agua está ahí solo o que en su parte del armario sigue estando su olor. Pero ya no están y no regresarán. No volverán a utilizar sus llaves, que cogen herrumbre en un cajón de la mesita de noche y tampoco volverán a podar los rosales. Ya no harán nada y la lista de cosas pendientes va creciendo poco a poco. Irremediablemente así es. Y nos quedan las preguntas al aire y la culpa. Sobre todo la culpa, esa que nos va minando poco a poco porque tememos que su decisión haya nacido por nosotros. Y aunque en nada seamos responsables ahí está esa espada colgando sobre nuestras cabezas, controlándolo todo. Y con ese temor, el de que si respiramos, si logramos levantar la cabeza, la realidad nos la corte de un tajo malvado. Y los días pasan y solo tenemos la ausencia a la que asirnos, con ella malvivimos…

Si vas al olvido, de Luz Casal.

domingo, 14 de enero de 2018

Arigatō

日本のすべての読者に感謝します。このウェブサイトに参加した人の52%がその国からそうしています。心から感謝します。

Nihon no subete no dokusha ni kansha shimasu. Kono u~ebusaito ni sanka shita hito no 52-pāsento ga sono kuni kara sō shite imasu. Kokorokara kansha shimasu.

martes, 9 de enero de 2018

Escribo hasta desfallecer...

Hace un rato he vuelto a sentir el pellizco, ese que te aprieta el estómago y no te deja respirar bien. Con una pizca de inseguridad y bastante vértigo hace de las suyas y te inmoviliza por completo. Sin ambages. Tienes miedo a lo que está por venir. No sabes qué pasará mañana y es eso lo que pare el pellizco en las entrañas. Está ahí y no se quiere ir. Por eso escribo, escribo hasta desfallecer, ahuyentando todo lo malo y rezando para que pronto lleguen las cosas buenas y con ellas la calma, la tranquilidad del todo va a salir bien. Eso es lo que hago: escribir día y noche, a todas horas. Casi que es lo único que sé hacer porque mientras junto letras todo es mejor... O por lo menos a mí me parece. Con el sonido de las teclas voy respirando, acompasando las respiraciones, viviendo, que no es poco…

Thunder, de Imagine Dragons.

Pd. ¡Ay esta canción! ¡Ay! ¡Cuántos recuerdos...!

sábado, 6 de enero de 2018

En un pispás

Que suene la música, qué suene la vida. Adiós a los ruidos tontos, también a las bobadas. Llega la felicidad, las sorpresas y las ganas de reír. Las tijeras se desprenden de todo lo malo y el baile se hace con los pasos buenos en un pispás. Todo fluye la alegría ha venido para quedarse…

Felicidad, de Atacados.

Pd. Espero que los reyes magos se hayan portado... 

martes, 2 de enero de 2018

Pasta

Lo que toca, toca, aunque hoy sea el día que es. Podría fingir y hacer como que no, pero es el turno de la pasta, una vez más. No de la del dinero, sino de la comer. Barata, fácil de hacer y sobre todo capaz de saciar estómagos vacíos. Y mira que hay… Piden más, pero con pasta, cuando la cosa no va bien, basta. Llegas al súper y piensas si comprar esta vez un poco de carne. La de vaca ronda los nueve euros, del pescado ni hablamos. Por las verduras ni te acercas y llegas al rincón de las oportunidades: pasta a raudales y tomate de lata, mucho tomate frito. Lo de la salud, lo dejaremos para cuando sople el viento a favor. En casa les gusta y si me administro bien, llegaremos a final de mes. Sí, no cabe duda, lo que toca, toca, aunque hoy sea el día que es…

La vida todavía, de Eros Ramazzotti.

lunes, 1 de enero de 2018

Deja...

La vida está aquí. Aunque haya malos ratos, aunque a veces todo se ponga cuesta arriba. Deja que suenen las guitarras... Deja que suenen y verás que seguir merece la pena. Deja que el sol te dé y que el aire entre a raudales. No te resistas, deja…

Loco de amor, de David Otero

Pd. Feliz 2018 y esas cosas...

martes, 26 de diciembre de 2017

Decídete


Decídete, conozcamos el amor los dos y volemos hacia mundos de fuego… Ya se acabó el juego, decídete.

Decídete, de Luis Miguel.