viernes, 23 de junio de 2017

Costureras


Tal vez el incidente le enseñara a Manya que la mujer que cose es una impostora. O sea: es alguien que sabe mucho más y  hace mucho más que pespuntear ojales con mansedumbre. Los ambientes revolucionarios siempre han sido favorables al avance de las mujeres; los momentos socialmente anómalos dejan fisuras en el entramado convencional por donde se escapan los espíritus más libres.

La ridícula idea de no volver a verte, de Rosa Montero.

Call on me, de Janis Joplin & Big Brother & The holding company

martes, 20 de junio de 2017

Antipática, regordeta y un poco fea

A Úrsula le gustaba que la llamaran Ursu, decía que era más atemporal, más etéreo. Le gustaba bromear con las singularidades de los demás y es que no lo podía evitar. Se partía de risa escuchando a un tartamudo trabarse o viendo caminar de esa forma tan característica y divertida a una enana. No lo hacía de mal rollo, pero, eso sí, jamás permitía la más mínima referencia a su ligero sobrepeso. Era una gran profesional que no entendía cómo los jefes confiaban en según quien. Así nos va, dejaba sepulcral en el aire… Se pasaba el día quejándose, era de esas, y también de las que juzga. Decían de ella quienes la conocían bien que tenía la lengua tan larga como la copa de su sujetador, que era inmensa. Ursu lo había pasado mal con los hombres, no la entendían. Ella quería cabalgar y que no la cabalgasen, de dominar se trataba y pocos había dispuestos a subirse en aquella yegua indómita. Tampoco es que fuera especialmente guapa, todo hay que decirlo. Era difícil no pillarla con aquel gesto de asco permanente, como si fuera una de esas grandes estrellas del rock, pero sin serlo. Vamos, que era una antipática, regordeta y un poco fea. Lo tenía todo, aunque la primera impresión que daba era totalmente diferente, la de una mujer guay. Pero ese espejismo duraba al menos unos cuatro días, ya luego le salía el mal carácter, su verdadero yo. ¡Ay, Ursu, Ursu, Úrsula… de mi vida y mi corazón!

Quiet town, de Josh Rouse.

Pd. Vaya entrada más complicada para comenzar el verano. Menos mal que la enmendamos algo con la foto y sobretodo con la canción. ¡Feliz verano a tod@s!

viernes, 16 de junio de 2017

Hormigas a la miel...

Hay casas, demasiadas. Todo está como amontonado, nos hemos olvidado de respirar. Donde quiera que vas hay gente, miles y coches también. Todo está a rebosar. No tenemos escapatoria, como hormigas a la miel. O como las abejas a las migas de pan. Se supone que antes éramos menos, que había bosques y plantas. Pero todo eso se ha acabado. Somos sardinas en lata…

Hey mamma!, de Sunstroke project.

martes, 13 de junio de 2017

Si es perra la vida...



Que la vida te dé lo que puedas aguantar
Y que comprendas ahora que siempre devuelve el golpe el mar
Y sientas que te han usado y sufras sin remedio 
Y que si es perra la vida se ensañe contigo un poco más…


Todo lo que merezcas, de Xoel López

Pd. Quizá la mejor letra que he escuchado en los últimos tiempos...

viernes, 9 de junio de 2017

Anhelos

Quiera dios que todo salga bien. Primero lo uno y, después, si eso lo otro. Alguna vez se tiene que dar, ya que no todo van a ser desgracias. Ojalá así sea. Los sueños y las esperanzas es lo único que nunca debemos perder. Encenderé velas, peregrinaré, haré lo que haga falta, pero, por favor, que todo salga bien.

Amar pelos dois, de Salvador Sobral.

martes, 6 de junio de 2017

El río que se nos traga...

Allí estaba, justo ante lo que había deseado desde hacía tantos años. Lo había ansiado tanto que el miedo se la había tragado, igual que hacen los ríos cuando están furiosos. No se daba cuenta de que lo que veía era lo que había suplicado. Había rogado tanto a los ángeles, a la virgen y a todos los santos. Lo había hecho con tanto ahínco, que había dejado de tener esperanzas. Y ahora ahí está, delante de ella. Nos toca a los demás rezar para que el miedo no le impida ver lo bueno que está por venir…

Party like a russian, de Robbie Williams.

viernes, 2 de junio de 2017

Del revés

Al revés. Hoy todo va para atrás. Sí, a las guaguas les ha dado por echarse a dormir y aseguran que saldrán a la calle a partir de las siete de la tarde, con la fresca. Los calcetines también se han puesto en huelga y a las naranjas les ha dado por agriarse. Es el tiempo de los limones, arengan todas juntas. El reloj está irreconocible, se rejuvenece al ritmo de su secundero y la luna no quiere marcharse. Todo está fuera de su sitio, todo está descolocado. Todo menos tú...

Hands around my throat, de Death In Vegas

Pd. Hasta a la foto le ha dado por descolocarse...