viernes, 30 de diciembre de 2016

Teclas, música

Amanece y vuelve el sol. Me viene bien, siempre. Hace días que las nubes me impedían volver a la normalidad. Hay momentos malos y también buenos, y esto de madrugar delante de un folio en blanco siempre me viene bien, podría decirse que me da un poco de vida. Con pocas cosas disfruto tanto. Quizá en un rato se nuble, tal vez así sea, pero mientras tanto me dejo llevar por la música que crean mis dedos tecleando mi descuidado teclado. Allá voy, soñando cosas distintas, de esas que dan vía libre a mejores vuelos, a crecer, a otras metas. Ahora dan igual las pesadillas de las madrugadas, también lo que pasará en un rato. Solo nos importa el ahora...

Me quedo contigo, de Los Chunguitos

Pd. Algunas canciones se repiten. Esto pasa con el 'Me quedo contigo', que aparece en 'Deprisa, deprisa', pieza clave del cine quinqui, dirigida por Carlos Saura en 1981. Por cierto, esto se acaba, espero que este año haya ido bien y que el que viene sea mucho mejor.

martes, 27 de diciembre de 2016

En la planta de los pies...

¿Dónde nos habíamos quedado la última vez? Ya casi no lo recuerdo y creo que es mejor así. Vienen nuevos tiempos, nuevas cosas. El cosquilleo en la planta de los pies ha regresado, igual que lo ha hecho la brisa suave del desierto. Recuerdo cómo los cigarrones lo arrasaban todo, cuando no estaba listo para recibirlos. Ahora todo es diferente, ahora sé que nada es imposible. El viento vuelve a soplar; y ésta vez es a favor. La alegría ha llegado y debo disfrutarla...

Canción de cuna, de Buenas tardes.

Pdt. A este 2016 le queda un suspiro...

viernes, 23 de diciembre de 2016

Gente que apetece

Como si no hubiera pasado el tiempo. Pueden pasar los días, los meses, los años sin verla y sigue igual. Esa es una de las cosas buenas que tiene la vida, la de ponernos al lado y, con el tiempo, devolvernos a gente que merece la pena. Ya sé que hay miles de teorías sobre el paso del tiempo, sobre los que se van y también sobre los que quieren quedarse; pero, a pesar de todo, es un consuelo ver como aunque ya no encuentren tiempo para estar, siguen estando. Eso no lo puede cambiar ni las jugarretas de la vida, ni mucho menos los caprichos del destino. Y supongo que el truco está en saber adaptarse, que no resignarse. ¿Por qué me dará tanta grima esa palabra: resignación? Quizá algún día escriba sobre eso, pero hoy toca otra cosa, hoy toca el paso del tiempo y los reencuentros con gente que te apetece…

Don't know what I'm doing, de The Yearning

Pd. Por si se me pasa, feliz navidad...

martes, 20 de diciembre de 2016

Llorando en la discoteca...



Downtown's been caught by the histeria; people scream and shout. A generation's on the move when disco spreads like bacteria. These lonely days are out; welcome the passion of the Groove. The golden years, the silver tears. You wore a tie like Richard Gere. I wanna get down. You spin me around, I stand on the borderline. Crying at the discoteque...


Pdt. Queda inaugurado oficialmente el tiempo de navidad, felicidad para todos... 

viernes, 16 de diciembre de 2016

Me faltan datos

Un día, de repente, te das cuenta de que las cosas que suceden tienen mil aristas, tienen otros vértices, casi inexplorados… Echas un vistazo atrás y lo que tú creías cierto no coincide con las vidas de quienes te rodean. Debe ser que cada uno se hace el caldo con los elementos que tiene. Sí, eso debe ser. Y así es difícil saber qué pasó de verdad. A veces me sorprendo sabiéndome incompleto, dándome cuenta de que me faltan datos. Es imposible conocerlo todo y por eso nos asimos, casi como si no nos quedara nada, a nuestras creencias, al mundo que nos hemos inventado. ¿Qué pasó realmente en aquel noviembre del 86 o en septiembre del 94? Puedo dar mi versión de los hechos, claro que puedo darla, también de lo que nos sucedió en 2007, pero ahora sé que quizá me falten datos. Solo pude acceder a la verdad que me daban mis ojos, mis oídos o mi piel. Y eso deja fuera demasiadas cosas...

Déjate llevar, de Coque Malla y María Rodés.

martes, 13 de diciembre de 2016

Ramalazos de esperanza

Siempre queda un ramalazo de esperanza, aunque a veces la vida no vaya bien. Cuando las cosas se atraviesan toca esperar, guarecerse y hacer tiempo hasta que escampe. Eso solo lo sabes cuando lo has pasado mal, cuando la cosa se ha complicado más de lo que debiera, cuando has estado en el puto fango. Te falta la respiración y el miedo a la soledad es inmensamente absoluto. La casa se te achica y buscas aire, buscas que, una vez más, quizá la última, el viento vuelva a soplar a favor.

Viento a favor, de Bunbury y Amaral.

Pdt. Quizá este martes 13 haya claridad por encima de las nubes...

viernes, 9 de diciembre de 2016

Tambores de guerra

Tocan tambores de guerra. Las piedras se colocan, dispuestas para la batalla. También las trompetas y los cañones por banda. Las paredes retumban, también los cielos, que se abren a la espera de lo que está por venir. Habrá heridos, claro que los habrá. E incluso algún muerto. Así es la vida, según algunos libros, cruel y despiadada. Hay otros en los que no, que todo es más suave, más apacible. Hay tantos libros como vidas por vivir… solo debemos tener un poco de suerte para que nos toque uno de los buenos.

Heathens, de Twenty one pilots.

martes, 6 de diciembre de 2016

La luz ilumina la lejanía

El día vuelve a estar nublado, pero yo estoy más tranquilo. Quizá sea el paso del tiempo, que todo lo sana. No sé, debe ser que el ánimo es harto caprichoso. Mientras unos días es todo negro, otros la luz ilumina la lejanía. Quizá siempre sea gris, pero la tonalidad depende de la música que suene. De la que se escucha cuando no se oye nada y es que no ha pasado nada y eso, a estas alturas, es más que suficiente. Tras las tormentas, la calma se impone. Siempre gana, aunque haya batallas interminables. Toca rendirse, izar la bandera blanca y vivir. Hoy será un buen día, lo sé...

You better move on, de Arthur Alexander.

Pdt. Se nota que hoy es fiesta.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Colores que explotan

Esto que ahora lees fue escrito hace algunas semanas. El verano aún no quería irse y los rayos de sol entraban tibios por mi ventana. El canario desayunaba tranquilo y la música sonaba templada. Era viernes, y también para ti será viernes. Todo parece perfecto. Por fin tras los malos tiempos vuelve a haber luz. Todo está en paz y tenía que contártelo. No podía quedarme con esto dentro. Cuando llegan los colores, hay que saberlos ver, explotarlos, dejarlos que se desarrollen en libertad. Y este viernes de hoy, y ese viernes tuyo del futuro están llenos de ellos… 

Give up the ghost, de Rosi Golan y Johnny McDaid