lunes, 31 de diciembre de 2018

¡Ahora!

Esto se acaba, un año más y van unos cuántos. No sé si es bueno echar la vista atrás, revisar lo llovido. No lo sé, pero es mejor pensar en lo que está aquí y ahora. En las risas, en las alegrías, en las copas brindando… Esto es lo único que nos queda porque ya mañana será demasiado tarde. Mañana habrá otras historias, otras páginas, otras letras… Tacones, rímel y besos perdidos. Lo bueno es ahora, es lo que sabe, huele y se puede tocar…

Azúcar amargo, de Fey.

Pd. Aproveche, que ya no queda nada de este 2018.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Tomar notas

Se me olvidó. Sí, no queda nada. Anoche antes de dormir se me vino a la cabeza una historia superchula para contarte. Lo tenía todo, o eso me parecía. Lo intuyo, es como una sensación de que así era. Y hoy delante del folio en blanco se me ha ido por completo. Intento escudriñar en mi memoria… Eso me pasa por no apuntar notas, me fustigo, pero qué puedo hacer ahora si se ha desvanecido por completo…

The scientist, de Coldplay.

Pd. Lo de la foto de Los Cristianos es una inocentada.

martes, 25 de diciembre de 2018

Lo bueno

Y triunfó la paz, la armonía, las cosas bonitas… Eso es. Parecía que no, pero al final siempre lo bueno se impone. Es como en las películas. Y me vienen a la memoria los mejores días, pero eso será otro día. Quizá pronto. ¿Quién sabe? Hoy toca lo que toca, que no es otra cosa sino disfrutar del frío sol de invierno, de las sobras de anoche y de los programas repetidos de la tele…

Procuro olvidarte, de Amaral.

Pd. ¿Puede una canción ser más bonita? Esta versión la interpretó durante para los Conciertos de Radio 3. ¡Ah! y Feliz Navidad.

lunes, 24 de diciembre de 2018

¡Feliz Nochebuena!

El frío es frío, simplemente eso. No es algo que puedas tocar con las manos, lo sientes. De ti depende que sus efectos te atrapen, que no te dejen ver más allá, que no te dejen respirar. El frío es frío y el aliento es aliento. Tan importante o más. La calidez, la candidez. Dicen que los abrazos todo lo pueden, que desactivan por completo el frío… ¡Feliz Nochebuena!

Tokio ya no nos quiere, de Lori Meyers.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Miércoles 14

Lo mejor del martes 13 es que justo hoy es miércoles 14. Bueno, hoy no es miércoles, pero como si lo fuera. Así es la vida, siempre puede ser lo que queramos. Y me acuerdo de aquellos días en los que me empeñaba que todo fuera mal, que no era capaz de ver la pequeña luz del día, que no miraba hacia el cielo. Sí, hoy es miércoles 14, un día en el que cualquier cosa bonita puede pasar. Porque al final la vida está dentro de nuestras cabezas…

Contigo, del Canto del Loco con Natalia Lafourcade.

Pd. Esto se acaba... El año, digo... ¡Suerte!

martes, 18 de diciembre de 2018

La vida sin la salsa de aguacate

Era una chica que no se detenía un segundo, que correteaba siempre de un lado a otro con su moño y sus dientes. No concebía la vida sin la salsa de aguacate, que colaba en todas partes. Era práctica, siempre pendiente de las gangas y que cada noche que salía volvía a casa con un hombre diferente. Ahora es una señora de derechas, que no entiende su día a día sin rezar a su dios y cuyo útero es el centro de su universo, uno inmaculado, bendecido por las estrellas. A melena suelta habla como una doña de cincuenta, con traje de chaqueta y pulseras. Pulseras por todas partes. No queda nada de aquella chica del pasado…

No pasa nada, de Ha-Ash.

viernes, 14 de diciembre de 2018

Mírame

Y allí estaba él, volviendo a ser humano, con su camisa de cuello blanca. Se detuvo, afectuoso, a saludarlo. Se encontraron en un banco del parque. Había pasado tanto tiempo… Al principio se extrañó, pero al par de segundos se recompuso y supo que es como si los años no hubieran galopado. Hablaron de lo divino, y también de lo humano. Del presente. Durante ese rato, no dejó de mirarle los ojos, ya se le notaban las arrugas y se retrotrajo al pasado, a aquel tiempo donde le ponía su culo, también su labia. Todas aquellas cosas que sabía. Y esos pelos de punta. Pero no volvería atrás, se conformaba con que las cosas se hubieran, por fin, colocado en la normalidad. Seguía siendo humano.

X, de Niky Jam & J. Balvin.

martes, 11 de diciembre de 2018

Sense8

La fiesta, la alegría, la vida, los colores. Todo es. También la capacidad de respetar al otro, de alejarnos del miedo al diferente, al distinto. Son ocho, pero podrían ser mil. Sin que lo malo importe porque en el fondo todos tenemos algo oscuro. Y de lo que ellos hablan es de celebrar, de seguir vivos. De pensar que todo lo bueno que ocurre, sucede ahora. También lo malo. Es que así es la vida y está para sentirla… 

What's up, de 4 Non Blondes

Pd. De lo mejor de este 2018. Gracias, hermanas Wachowski.

viernes, 7 de diciembre de 2018

Mi marido puede ser lo que quieras, pero...

«Mira, bonita. Estoy hasta el toto de que estés incordiando. Siempre con el hierve, que hierve. Ojo pelao, que tú no sabes quién es la que está aquí. Mi marido puede ser lo que quieras, pero es muy educado y a ti no te toca ni con un palo. Así que me lo respetas porque no respondo. ¡Me lo respetas! Te enjuagas la boca para hablar de él. Y es que te arranco esos cuatro pelos que tienes y te arrastro… Zarrapastrosa, que eres una zarrapastrosa y una muerta de hambre. ¡Malandra!»

No es justo, de J. Balvin, Zion & Lennox.

Pd. De puente. Viva la multiculturalidad.

martes, 4 de diciembre de 2018

Sobrepasado

Ha vuelto esa sensación de estar perdido. De sentirse sobrepasado por los acontecimientos. Solo necesitas centrarte, ir paso a paso. Pero te derrumbas. No sabes para dónde tirar y apagas el ordenador. Un acto reflejo. Sabes que no es la opción correcta, pero buscas aire. Miras a la ventana, justo a ese lugar en el que al amanecer había una cucaracha despistada. Miras y aparecen los primeros rayos de sol del día. Y viajas a otros sitios…

Es mejor así, de Cristian Castro.

viernes, 30 de noviembre de 2018

La Plaza de Tiananmén

Corría el año 89 del siglo pasado. Los telediarios, sí en aquella época solo había telediarios, abrían sus ediciones un día sí y otro también con las protestas de la Plaza de Tiananmén. Aún recuerda aquella foto, la premiada en el 90 en la que un hombre se enfrentaba en solitario a una columna de tanques de guerra. Pero eso ya es pasado, aunque bien podría repetirse. Y más si se olvida. No sé, a ella le sorprendía que aquello que había estremecido al mundo occidental se hubiera borrado de su memoria, de la de él, o simplemente sería que en aquellos días estaba a otras cosas. No es que quisiera que le hiciera una tesis, pero que no tuviera ni la menor idea la decepcionó un poco… No podía hacer nada, pero ya había llegado a esa fase en la que ni siquiera intentaba explicárselo. Se había dado por vencida…


Pdt. ¡Spoiler! Por cierto, el monstruo de 'Un monstruo viene a verme' no es un monstruo real. No, no es una peli de ciencia ficción al uso, el monstruo es una metáfora del miedo del pequeño a desear que su madre se muera para que deje de sufrir. No se quiere permitir desear o pensar eso y por eso prefiere la idea del monstruo... que todo hay que explicarlo...

martes, 27 de noviembre de 2018

Que arda Troya

Y que arda Troya. Cuántas veces soñó con liarse la toalla a la cabeza y soltar por esa boquita que tenía todo lo que se le atragantaba en la boca del estómago. Y que arda Troya y todo lo que tenga que arder, porque simplemente ya estaba harta de ser el saco de boxeo en el que todos iban a dar. Se había cansado de escuchar sus estupideces de niños ricos, consentidos. Ya no podía más con sus dobles verdades y con sus puñaladas por la espalda. Estaba harta de hacerse la tonta, de hacer como si nada pasara…

Castillos, de Amanda Miguel.

Pd. Ahora sí, y no antes...

viernes, 23 de noviembre de 2018

Este instante

No pienses. Es mejor no pensar en nada. En nada. Que la lavadora, que su run run infernal, se detenga. Que ese machaqueo que nos envuelve día sí día también no nos derrote. Esa es la única forma de seguir vivos. No pensar, como si no hubiera nada más que el ahora. Que nuestro futuro sea este instante. El de ahora. Nada más allá. Este instante, este rayo de sol, estas gotas de lluvia, esta sonrisa, este llanto… El amanecer. Todo lo demás no importa. Y respirar…

Las penas, de The Chamanas.

Pd. ¿Qué pasará mañana?

martes, 20 de noviembre de 2018

De bermudas y pelo pincho

La música suena. Es alegre, de esta hecha para mover el esqueleto. Sí, ya lo sé: expresión viejuna. Empecemos de nuevo. Suena la música, de esa alegre, hecha para no poder dejar de bailar. De esa que te alegra el alma y las caderas. ¡Ay, las caderas qué importante es saber moverlas al ritmo de la música! Bueno, que me despisto. Habíamos quedado en que sonaba la música y era simpaticona. Un poco canalla, pero solo un poco. Él está apoyado en la barra. Si hubiera pasado hace unos años, estaría alejado, detrás de una nube, la del humo de los cigarros… Pero la ley antitabaco acabó con todo eso. Ya casi que no queda magia. Está apoyado en la barra del bar y no sabe qué pedir. Le apetecía un cubalibre, pero tocaba un gintonic. Ya nadie bebe ron. Lleva un pantalón de pinzas y un polo. Sí, solo le faltan los náuticos y el suéter rosa anudado al cuello para cumplir con el estereotipo de niño bien. Bebe despacio. Aquel chico de bermudas y pelo pincho lo tiene loco… Hay historias a las que no les hace falta un final.

Ay ombe, vamo' a relajar el pony, de Aterciopelados y Jorge Celedón.

Pd. Canciones que se te quedan y luego, con el paso del tiempo, caes en la cuenta de su letra...

viernes, 16 de noviembre de 2018

Y eso fue todo

Ahí estabas entrando en tu portal, con las llaves aún en las manos y la maleta apoyada a la pared. A pesar de pasar a tu lado, no me viste. No miraste. Siempre con esa altivez tan tuya marcada en el rostro. Un instante después, las llaves en el suelo y en un segundo vuelen a tus manos. Todo es tan natural. Cierras el coche rápido, aparcado justo en la puerta de tu casa. Abres el portón y desapareces. Y eso fue todo. Un día más, un día menos. Quizá vuelvas de un fin de semana largo o de un viaje relámpago. Tal vez. Y yo seguí andando, sin mirar atrás. A mi paso, alejándome de ti.

Dos extraños, de Diego Ojeda y Alfonso Alquicira.

Pd. Esta canción la descubrí hace unos días, allá por octubre, pero desde aquella noche no he podido quitármela de la cabeza...

martes, 13 de noviembre de 2018

Que todo se sepa

Ahí vamos. Poco a poco. Con sus días buenos y también malos. Así es. Intentando no detenernos demasiado tiempo en los rincones tristes del camino. Decir sin decir porque si dijese ya no podría disimular que todo va bien. Puedo aguantar así, en silencio, pero sé que no podría soportar que todos lo sepan. La vergüenza pesaría demasiado. No podría seguir aparentando. O no me quedarían excusas. Con qué cara iba a continuar como si nada pasase. Ese es mi miedo, que todo se sepa porque ya no habría vuelta atrás...

Chicken wire, de Gecko Turner.

viernes, 9 de noviembre de 2018

Ir rápido a la siguiente

Cuando la primera canción que suena dice todas las cosas que no quieres escuchar, cuando pasa eso corres el riesgo de dejarte llevar y de que todo se vaya al carajo de una vez por todas. Por eso, siempre es bueno pasar rápido, de puntillas, no escucharla bien. Ir rápido a la siguiente. Es mejor pensar que es alegre y que eso que cuenta no va contigo. Pero aunque hagas todo eso, siempre está ahí ese estribillo maldito, que cuando menos lo esperas te asalta y te cuenta que ya todo es diferente. Y te censuras y no escribes todo lo que debieras…

Órdenes para mí, de Marcela Viejo y Manuel Mendoza Coe.

Pd. Algún día, algún día...

martes, 6 de noviembre de 2018

¿Seré uno de esos?

La excelencia, la brillantez son cosas que solo se pueden disimular con constancia. Cuando sabes de tus limitaciones y que será muy complicado que alcances cotas demasiado elevadas, la única solución que nos, que me queda es esforzarme. Cada día un poco más. Y en esa mezcla, un punto irreverente, puede que alguien nos salve. Esa es y no otra mi última esperanza: que alguien salve todo esto. Que diga que no era extraordinario, pero sí sólido, que tengo un pase. Y aparece aquí esa idea de los otros y sus pensamientos. También la dictadura de la gente ordinaria, la que no tiene nada de especial, la que no hace avanzar, sino todo lo contrario. ¿Seré yo uno de esos? Y sé que no me puedo meter en la guerra de las dudas, la de los miedos, porque en ellas no se gana, pero sí se puede perder. Y mucho. Me consuela saber que esta es la verdad, es un paso adelante. Algo que sí he ganado. No se puede vivir con ese puñal clavado todo el rato, el de creer que se es grande y que el universo te rechaza. La insatisfacción solo lleva a la melancolía, y de ahí al odio no hay nada... Toca recoger velas, ir paso a paso, intentando no tambalear. El tiempo, solo el paso de los días, nos podrá redimir.

Fruta, de Sandra Bernardo.

Pd. Y después del discurso, música fresca, frutal para alegrar los sentidos...

viernes, 2 de noviembre de 2018

Me colé

Perdonadme pero el otro día me colé. Les conté algo de Dorotea, la selecta, y no era verdad. En realidad, el selecto se llama Eleuterio, sí, es un tío. Esa era la mentira. La verdad que no lo aguanto, pero ese es un mal menor. No lo impongo yo, sino que es cosa de los otros. Siempre tiene que estar, aunque nuestra sintonía es mínima por no decir que inexistente. Bueno, ya lo he dicho: no lo trago. Por eso ya nunca quedo con los otros. Y eso sí que es una pena.

Leona dormida, de Lupita D'Alesio.

Pd. ¡Vaya foto! Una pena...

martes, 30 de octubre de 2018

Un poco de agua

Solo nos hacía falta un poco de agua. El camarero se extrañó, pero profesional nos la sirvió en vaso de tubo. Dorotea, más selecta, también le pidió un martini con aceituna y todo. Pagamos pronto y nos fuimos. Nunca volvimos a ir a aquel antro.

Que nadie sepa mi sufrir, de Hello Seahorse.

viernes, 26 de octubre de 2018

Re-paso


Repasito de los que me gustan. Comenzamos con Happier, de Ed Sheeran, y seguimos con Fuego, de Eleni Foureira; Sex on fire, de Kings of Leon; y No está aquí, de Los Hooligans. Cambiamos de registro y repasamos mi influencia mexicana con ¡Ay, amor! de Ana Gabriel; Culpable o no, de Luis Miguel; El privilegio de amar, de Manuel Mijares y Lucero; Enamoradísimo, de Mercurio; y Aprendí a llorar, de Verónica Castro. Bonus extra con Ahora te puedes marchar, de Luis Miguel; y terminamos con Como quien pierde una estrella, de Alejandro Fernández; y El farol, de The Chamanas.

martes, 23 de octubre de 2018

Unas veces dulcifica, otras nubla

A través del cristal no siempre las cosas se ven tal y como son. Te empeñas en que sí, pero no. Unas veces dulcifica, otras nubla y al final te terminas acostumbrando a que todo sea un poco mejor de lo que es, o simplemente a no ver lo malo. Sabes que está ahí, pero prefieres mirar a otro lado. Yo también lo he hecho…




El farol, de The Chamanas.

viernes, 19 de octubre de 2018

¡Qué necesidad!

¡Qué necesidad! Lo exclamó tan fuerte que todos los que la rodeaban se giraron hacia ella extrañados. Su grito desgarrado les paralizó. No sabían que sucedía, pero tras unos segundos de desconcierto, continuaron con sus vidas. Ella se desplomó, no físicamente, sino por dentro. Supo que ya no había vuelta atrás y que, dado el paso de sacarlo afuera, no le quedaba otra que tirar para delante. Ese grado de conciencia solo se materializó en un par de lágrimas que se le escaparon, llevaba demasiado tiempo llorando por las noches y casi que no le quedaban más. Qué necesidad, qué necesidad, se repetía incansable…

Como quien pierde una estrella, de Alejandro Fernández.

martes, 16 de octubre de 2018

En sentido contrario

Y vuelvo a despertar con pena. Como si me costara respirar, como si las fuerzas se me hubieran esfumado por el desagüe. Desde hace días sé que el agua gira al revés, en sentido contrario a las agujas del reloj. Intento no tener que quitar el tapón de la ducha. De verdad que lo intento. Y cuando lo tengo que hacer, no miro. Simplemente prefiero no ver. Es mejor así…

Ahora te puedes marchar, de Luis Miguel.

viernes, 12 de octubre de 2018

Aprendí a llorar

No te quiero mentir,
No esperaba tu amor
Porque tú no sabías amar.
Y hoy que puedo sentir
De tu piel el calor.
Por amor aprendí a llorar.
Nada yo te pedí,
Pero tanto me das
Que mi mundo lo has hecho cambiar.
Yo que a nadie creí,
Hoy que tan cerca estás,
Por amor aprendí a llorar.
Aprendí a llorar, aprendí a llorar,
Pero no aprendí a olvidarte.
Aprendí a llorar, aprendí a llorar,
Pero nunca dejé de soñarte...
 
Aprendí a llorar, de Verónica Castro.

martes, 9 de octubre de 2018

El paso del tiempo

El paso del tiempo como bálsamo para todos los males, pero también para asentar las cosas que sí están bien. Así es, caprichoso. Unas veces lento y otras veloz. Siempre sin control, va a su aire y no se lo reprocho. Igual que la vida. Y en éstas solo podemos agarrarnos al consuelo que supone el pensar que al final todo irá a bien. Aunque la mayoría de veces no sea así, pero éste es un dato que pasamos por alto. Tan alto como lo son nuestros sueños. Los mismos que hacen que perdamos el tiempo porque soñar siempre ha sido gratis. Y eso es lo único que tenemos porque ni siquiera nuestro tiempo es realmente nuestro, se nos escapa de entre las manos y no podemos hacer nada. No es nuestro, nos lo quitaron y no nos dimos cuenta.

Enamoradísimo, de Mercurio.

Pd. Estar colado por ti es facilísimo; y me tienes ya enamoradísimo; Solo tú nadie más, eres el máximo; Estar como un flan en continuo temblor...