viernes, 26 de mayo de 2017

El mundo, un pañuelo



Dicen por ahí que el mundo es un pañuelo, y es verdad. Una de esas certezas que se repiten constantemente, igual que cuando el destino se empeña en cruzarte con alguien. Da igual el tiempo que pase, ahí está expectante, esperándote. También ocurre lo contrario: cuánta gente ha pasado de la que no queda ni rastro. Pero, en fin, así es la vida, a veces un pañuelo, otras un sanedrín.

Cuando no me ves, de Love of lesbian.

martes, 23 de mayo de 2017

Los usos están para evadirlos

Algunas normas están para saltárselas, aunque solo sea una vez. La generalidad nunca es buena, o sí. Quizá. Pero lo cierto, es que a veces, lo usos están para evadirlos. También las costumbres. Comer hidratos un viernes o teñirse el pelo de azul tokio. También sonreír un lunes a las seis de la mañana y, cómo no, guardar silencio ante los micrófonos de la prensa. Siempre habrá tiempo para volver a la normalidad...

Me too, de Meghan Trainor.

viernes, 19 de mayo de 2017

Todos lo sabemos



Salió presto, iba demasiado enfadado porque, caprichoso, consideraba que aquel marrón no le debía tocar a él. Se plantó frente a los micrófonos y trató de ser serio, claro y contundente. Hubo pocas preguntas, su tono las impedía. Salió victorioso del trance, había hecho un pronunciamiento oficial y había desviado la atención. Trabajo hecho, pensó. Aquello no le pasaría factura, aunque no hubiera pedido perdón, ni hubiera condenado los hechos. Todos sabían que él no había sido, mantenía. Quiso hacer borrón y cuenta nueva y casi todos se lo permitieron, pero nosotros sabemos que no, que su antecesor, el que le había puesto allí, era un ladrón, que no pudo robar más, que era un delincuente. Sí, todos lo sabíamos, aunque, como él, aparentásemos que dábamos el asunto por zanjado.

Your cheatin' heart, de Patsy Cline.

martes, 16 de mayo de 2017

Loca como es

La esperanza siempre va de verde y es bueno que, loca como es, vuelva a querer comprarse minifaldas de vuelo corto. De esas, que lo insinúan casi todo. Es como si hubiese vuelto a salir el sol, igual que hace tras las tormentas. Ese verde intenso, el suyo, lo va copando absolutamente todo. Sus alegrías, sus ganas, sus risas. Va de verde y solo nos queda rendirnos a sentirnos bien. El cansancio va cediendo terreno y las lunas siempre se llenan, nunca menguan. Toca lo bueno…

viernes, 12 de mayo de 2017

Aristas

La vida tiene tantas aristas, que casi es imposible entenderla. Cada quien la vive como puede, o como le permiten. A veces, en una misma habitación, dos comen la misma sal y duermen en el mismo colchón, pero están en mundos completamente distintos. Sí, diferentes. Ahí son los silencios los que mandan, a veces buenos y otras, perturbadores. Y siempre ronda la misma pregunta: qué pasaría si... Cuando caemos en esa trampa, la de olvidarnos de lo real y viajar a mundos imaginarios, es cuando todo comienza a torcerse. Por fortuna, hay ocasiones en las que esa sal y ese experimentado colchón se hacen fuertes y nos arrastran a la buena vida, a la que se vive, aunque con sus aristas sea imposible comprenderla…

Only you, de Selena Gómez.

martes, 9 de mayo de 2017

Ofrenda a la tormenta


El viento que durante la noche había azotado Elizondo mantendría la lluvia lejos del valle en aquella jornada, pero en Pamplona diluviaba, y el agua caía con tal fuerza que incluso esa ciudad, preparada como pocas para dar salida a las torrenciales descargas del cielo, parecía en aquella mañana incapaz de absorber más. Las alcantarillas y los desagües tragaban por sus bocas colosales cantidades de agua que formaban sobre la superficie de las aceras una balsa en la que las gruesas gotas rebotaban, produciendo un efecto inverso de lluvia que parecía brotar desde el suelo y que empapaba el calzado y los bajos de los pantalones de los viandantes.

Ofrenda a la tormenta, Dolores Redondo.

Me quedo contigo, de Los Chunguitos.

viernes, 5 de mayo de 2017

Dámela

Dame una canción, solo una que me haga bailar, que me devuelva a la vida. Solo te pido una y todo será mejor. Estamos a tiempos de llegar. Lo sé. Solo es cuestión de intentarlo, de volver a empezar de cero y bailar. Es tan fácil, solo tienes que quererlo, tanto como yo. Haz que suene una vez más, esa que tanto nos gustaba. O si lo prefieres una totalmente nueva. Lo importante es que suene y nos dé paz, que nos haga avanzar. Volaremos, también soñaremos juntos. Por favor, no te rindas, dámela…

Despacito, de Luis Fonsi

martes, 2 de mayo de 2017

Los culpables del color del mar

Nunca el color del mar es dos veces igual. En ocasiones es plomizo y en otras se transforma en turquesa. Los rayos del sol lo convierten incluso en plata centelleante y el cielo en azul celestial. Todo depende. Sus colores son responsabilidad del fondo, del aire, de la luz, pero sobre todo de los ojos que lo miran, de la alegría o la pena que los guía. Cuando todo va bien, el mar es alegre y las olas revolotean cual mariposas en primavera y, sin embargo, cuando las cosas se tuercen ganan el desasosiego y las tinieblas. Así ha sido desde que recuerdo...

Fiesta en el infierno, de Fangoria.

viernes, 28 de abril de 2017

En orden

Al otro lado su voz me desveló. Sonaba llorosa, como si algo hubiera saltado por los aires, como si ya no hubiese salvación. Al rato, todo volvió a su lugar. Nada había pasado. Todo estaba en orden…

Something just like this, de The Chainsmokers & Coldplay.

martes, 25 de abril de 2017

Espejismos

A veces en la vida te tropiezas con espejismos, con ilusiones que en verdad no son, y no es fácil de sobrellevar. A veces la vida te la juega, sin más. Un día te levantas y crees que todo va bien, que las sonrisas son de verdad, que solo respiras vida... Eso es lo que haces sin mirar más allá ni a los lados; no miras, sigues y te confías. Pero cuando un sábado te pones a limpiar la cristalera del balcón, te fijas y ves una minúscula grieta por donde tarde o temprano sabes que se colarán todos los miedos del mundo. La fisura no llega al milímetro de diámetro, es casi imperceptible, pero está ahí: vigilándote. Te acecha día y noche, y ya no puedes dormir, ni hacer absolutamente nada. Restriegas con todas tus fuerzas para que desaparezca, te encomiendas al cielo y rezas, rezas mucho. Sabes que todo era un espejismo, pero -quieras que no- te habías hecho la ilusión de que esta vez todo saldría bien...

Creep, de Radiohead.

miércoles, 19 de abril de 2017

Diez cosas, diez años en azul tokio



Uno. Todo comenzó de forma casual. Sin fin claro, sin meta definida, pero bajo un cielo color azul.

Dos. Las primeras imágenes, los primeros versos. Después llegaron los primeros lectores.

Tres. Contar más, con menos. Decir exactamente lo que expresar. Ni más ni menos.

Cuatro. Y tocó la música. Las batallas de la alegría. 

Cinco. También apareció el desgarro. El amor sin amor.

Seis. Todo se desmoronó. Hubo que seguir adelante.

Siete. Del negro desnudo al blanco con paraguas rojo y bajo un cielo de esperanza. Ahora es horizonte.

Ocho. Cerrado por vacaciones, los silencios y los ceses temporales de convivencia.

Nueve. Las letras. Cuando los libros hablan mejor de lo que se pudiera imaginar.

Diez. Nadie sabe qué sucederá mañana.
  
Bonus. Este 19 de abril este blog celebra su décimo aniversario. Un millón de gracias.

La media vuelta, de Luis Miguel.

martes, 18 de abril de 2017

Desgracias

He fracasado. Podría decirlo de mil maneras distintas; podría disfrazarlo, incluso, atenuarlo, pero no estaría diciendo la verdad. Sé que dicho así suena duro, feo y sin embargo no puedo dibujarlo de otra manera. A veces las cosas no suceden como me gustaría, a veces la vida es como es y no hay nada que hacerle para cambiarla. Las derrotas son solo derrotas. Toca rendirse, agachar la cabeza y rezar para que la claudicación no nos traiga mayores desgracias...

Dibujas, de Dani Martín.

viernes, 14 de abril de 2017

A solas

No sé muy bien por qué razón, pero este martes cualquiera me he despertado con una desazón en el estómago. No entiendo por qué esta intranquilidad que no me deja a solas. Es como algo que me aprisiona el estómago, que me obliga a estar en alerta, como si adivinase que fuera a pasar algo. Debe ser cosa del cambio horario o del climático. Tal vez es culpa del barrendero que da voces a las siete de la mañana o, simplemente, de la vida, que ha dejado de ser valiente…

Always alright, de Alabama Shakes.