domingo, 11 de diciembre de 2011

El fallo del juez

Se acabó, dijiste tajante y acto seguido cerraste la puerta de un portazo al salir, dejándome hundido en un rincón de nuestra habitación violeta. Y desde instante estoy de luto, llorando la pérdida. Recordando los buenos momentos, las risas, las caricias y tus dedos descubriendo todos mis reinos. Tu espalda. También esa manera tan tonta que tenías de masticar o cómo colocabas tus gafas en la mesilla de noche antes de dormir. Se acabó, temí y acto seguido comencé a mirar por aquella ventana infantil de la esquina, dejándote ir para que conozcas otros mundos. Y desde ese instante estás de nuevas, buscando el camino más cómodo para seguir andando. Sin lágrimas, sin ropas negras y sin palabras de consuelo. Borrón y cuenta nueva. Y mi universo es distinto al tuyo; y también mis maneras. Los días se suceden y no sucede nada, y a pesar de todo, sigo rezando para que la tele no se estropee un día de estos o para que el pan no vuelva a subir. Recuerdo cuando cuatro panes costaban lo que ahora uno y medio… Los sábados por la tarde íbamos al supermercado y te escondías para coger al despiste helado y chocolate, mientras yo me limitaba a meter en las bolsas lo que habías alistado. Se acabó, dijeron Pablo y Sebastián y acto seguido comenzaron a consolarme porque sabían que mi pena era casi eterna. Y desde ese instante te sonríen cuando te ven por la calle y les das la espalda. Tus amigos, a la contra han dejado de mirarme. Cada maestrillo tiene su librillo y se me escapan tus designios, tus deseos y tus maneras de hacer. Se acabó, se lee en todos los letreros y acato, pero no comparto tu forma de arrancar de cuajo todo lo sembrado, pasando la última página y cerrando el libro para siempre. Y al mismo tiempo tú optas por no responder, por respirar aire fresco y acatas, pero no compartes mi obsesión por agarrarme a los recuerdos, al duelo… Se acabó, falla el juez y al final ninguno gana, pero tampoco pierde…

5 comentarios:

Martina Santo dijo...

" a veces pasa que el que arriesga no pierde nada y que perdiendo también se gana...". Supongo que siempre todo depende del cristal con que miremos...
Una vez más, me encanta pasarme por aquí...
Esperoq ue estés muy bien...
Besotessss

Sheenna dijo...

Una vez un "amigo" escribió en su blog acerca de que él Juega por Jugar, sin importar el resultado...
Desconfiada de su suerte azarosa, descreí. Hasta hoy, que disfruto el echarlo de menos y leyendo cosas como las tuyas en las que me siento identificada...

Buen blog!

María Belén Acosta dijo...

un blog q ha durado mucho tiempo! te invito al mio!
www.yosoyelfuser.blogspot.com
Dios te ama (:

Marisa dijo...

Y si se acabó
Qué se harán los besos perdidos?
O las manchas fosforescentes de los labios?
O los dedos contra las vertebras de fuego?

Ce Castro dijo...

Que bien, que te encuentro por aquí Martina, hacía tiempo que no sabía de ti. Por aquí muy bien, ¿y tú? Muchas gracias Sheenna por tus palabras, las leo, las retengo y las asumo... Visitaré tu blog Mª Belén, gracias por estar por aquí. Grandes preguntas Marisa, las pienso y medito... Un abrazo a todas ;)