jueves, 22 de mayo de 2014

Confabulación

Y se inventaron una confabulación de la nada. Todos se pusieron de acuerdo y comenzaron a tejer una tela de araña que no se sostenía, pero enredaba. Una auténtica torre de Babel de barro, débil, enclenque y construida sobre una base de mentiras. Los otros sabían que sólo eran medias verdades, hipótesis irreales e, incluso, que alguna teoría apocalíptica sin fundamento, pero entre todos, entre los unos y los otros, siguieron hacia adelante sin importarles la verdad, la certeza, el amor. Todos mintieron porque les convenía, ya se arrepentirían después si terciaba. Y si no, pues viento fresco. No les importó a quién dejaban por el camino, a los de siempre, los débiles. Sólo eran daños colaterales. Su fin, su verdad era lo único que les importaba aunque fuese sólo una mentira.

2 comentarios:

Laura García dijo...

Me encantó :D
Muy bueno.

Ce Castro dijo...

Muchas gracias, Laura