viernes, 19 de mayo de 2017

Todos lo sabemos



Salió presto, iba demasiado enfadado porque, caprichoso, consideraba que aquel marrón no le debía tocar a él. Se plantó frente a los micrófonos y trató de ser serio, claro y contundente. Hubo pocas preguntas, su tono las impedía. Salió victorioso del trance, había hecho un pronunciamiento oficial y había desviado la atención. Trabajo hecho, pensó. Aquello no le pasaría factura, aunque no hubiera pedido perdón, ni hubiera condenado los hechos. Todos sabían que él no había sido, mantenía. Quiso hacer borrón y cuenta nueva y casi todos se lo permitieron, pero nosotros sabemos que no, que su antecesor, el que le había puesto allí, era un ladrón, que no pudo robar más, que era un delincuente. Sí, todos lo sabíamos, aunque, como él, aparentásemos que dábamos el asunto por zanjado.

Your cheatin' heart, de Patsy Cline.

No hay comentarios: