martes, 28 de enero de 2014

Andaba y no terminaba de alcanzar nada

Hace frío. Estos días hace frío y no lo puedes contener. Intentó salir al sol, pero no pudo. Supuso que se habría marchado. Tímido y acobardado por la vida. Procuraba abrigarse para que nada del exterior le afectase, pero hacía demasiado frío. Había instantes en el que no se sentía los dedos de los pies y el vaho le nublaba la vida. Sabía que iba detrás de algo, pero le era esquivo. Luchaba sin descanso, pero en ocasiones desfallecía, bajaba los brazos. Iba detrás y el frío no siempre le dejaba continuar. A su alrededor todos iban en manga de camisa y pantalón corto, pero se le helaba la piel. Las nubes grises lo cubrían todo y creía estar fuera del partido, del que jugaban todos, los buenos, todos menos él. Andaba y andaba y no terminaba de alcanzar nada...

3 comentarios:

Lola Birlanga Urbán dijo...

El frío es horrible y te impide hacer o alcanzar muchas cosas. Y el frío interno, ¡ni te cuento! Besos.


www.sobrevolandoloscuarenta.blogspot.com

Omar enletrasarte dijo...

original, ameno de leer
saludos

Ce Castro dijo...

Cuánta razón tienes Lola, así que habrá que convertirse en estufa para que no nos gane la partida ;) Muchas gracias Omar por dejar tu huella por aquí Un abrazo a los 2!