martes, 15 de mayo de 2018

Dejando cadáveres a su paso


Estos días he recordado el final de una película. En él, Álvaro de Luna le decía al protagonista «espero que no te equivoques». Se lo dijo cuando éste, Mambí, decidió quedarse en Cuba tras su independencia allá por los últimos años del siglo XIX. Las tropas españolas regresaban a Europa. Y este final me ha venido a la memoria porque estos días –ya casi hemos gastado un quinto del siglo XIX- veo como unos y otros están enfrascados en mil batallas. Algunos ponen sus objetivos, loables, no digo yo que no, delante de todo; sin importarles nada, dejando cadáveres a su paso. Y en esas es cuando me viene a la cabeza ese «espero que no te equivoques» porque, al final, no dejo de pensar en que muchas de estas luchas no son más que burbujas que antes o después terminarán desinflándose. Y me apena, me entristece que en muchas de estas reivindicaciones no haya nada más que apariencia, que el fondo sea apenas un lodazal poco profundo. Que no les importen los muertos, muertos que también tendrían mucho que decir y que si les hubieran dejado hubieran dicho que ellos también querían batallar… Al final, la historia es la que es y nos pondrá en nuestro sitio, bueno o malo, errado o no. Ojalá los daños les merezcan la pena…

This is me, de Keala Settle.

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