jueves, 19 de mayo de 2022

Déjame llorar. Canciones de mi vida (XVI)

Los noventa fueron pura telenovela. Con alegrías y, sobre todo, con sus penas. Primero llegó Los Ricos también lloran, después Caballo viejo, Cristal o la Dama de rosa. Las vi todas. No puedo elegir una sobre otra, tampoco entre sus canciones. Por eso quizá me quede con este tema, ‘Déjame llorar’ y su iluminada y eterna, enfurecida y tranquila sobre una alfombra de hierba ibas volando dormida… Tal vez no sea la mejor, pero la de veces que tarareé sus estrofas… Recuerdo como si fuera ahora ver Mundo de fieras en blanco y negro porque la tele se nos había estropeado. Eso era igual que si me amputaran las dos piernas. Como si me impidieran volar o me quitaran el agua y la sal. Las malas eran realmente malas y la buena, la buena era lo mejor. Doña Adelaida, que tenía amigas en El Paso, confesó un día que había puesto como condición emitirla y si no lo hacían se iba. Al parecer habían tenido que hacer unas cosas muy raras para que las cintas llegaran a España, aunque la memoria a veces me juega malas pasadas. Tanto tiempo después poco importa ya y, sobre todo, teniendo en cuenta que ya nada es igual. Ver una telenovela era un ejercicio de reivindicación personal. Al principio no, todos veían las primeras, pero luego, continuar siendo amante del género, era otra cosa. Era algo más. Y más cuando comenzó a estar mal visto porque eran, decían, poco inteligentes… Lo único que puedo decir es que recuerdo escenas, diálogos, momentos… 

'Déjame llorar', de Ricardo Montaner (1991)

Pdt. ‘Déjame llorar’ fue el tema principal de la telenovela de Venevisión ‘Mundo de Fieras’. La serie estuvo protagonizada por Catherine Fullop y Jean Carlo Simancas, y las actrices antagónicas eran la bellísima Rosalinda Serfaty y Chelo Rodríguez.

martes, 17 de mayo de 2022

Estoy por ti. Canciones de mi vida (XV)

Éramos los reyes del mambo. El mundo estaba a nuestros pies. Creíamos que podíamos hacer cualquier cosa, que todo estaba a nuestro alcance. Estábamos en ese punto intermedio en el que se abandona la niñez para entrar de lleno en la adolescencia. Tan maduros nos creíamos, que en la excursión de fin de curso todos esperábamos con un ansia desmedida que el chófer apagara las luces de la guagua cuando entrábamos el túnel de la cumbre. Nos volvimos un poco locos, chillamos, nos pusimos de pie, bailamos... Evidentemente nos pasamos todo aquel trayecto escuchando el estreno del momento, el disco de Amistades Peligrosas. Aunque la alegría dura más bien poco en la casa del pobre. El maestro detuvo la cinta sin contemplaciones en cuanto escuchó lo de meterse mano y nos dejó bastante clarinete que no creía oportuno que perdiésemos el tiempo en canciones así, no eran decentes… No imagino qué pensaría si hubiéramos optado por los temas anteriores de Alberto, esos que compuso mientras estaba en Semen up. Lo del maestro, simplemente fue echar más gasolina a nuestras vidas, una excusa más para reivindicarnos, para demostrarle al mundo que ya éramos lo que queríamos ser... 

Estoy por ti, Amistades peligrosas (1991)

Pdt. El primer sencillo del disco ‘Relatos de una intriga’ se llamó ‘Estoy por ti’ y se convirtió en uno de los mayores éxitos del dúo Amistades Peligrosas, la canción se utilizó en las campañas publicitarias de TVE y Coca-Cola de 1991.

domingo, 15 de mayo de 2022

Ritmo de la noche. Canciones de mi vida (XIV)

Los primeros acordes de esta canción me elevan del suelo... Vuelo, bailo con las nubes, mientras la cantante dice bellísima y nos invita a saltar a la pista de baile. Entonces los viernes por la noche eran especiales. Tocaba acostarse tarde viendo la televisión. Siempre había algún programa apetecible. Abríamos el sofá cama y después de cenar nos reuníamos todos, como si estuviéramos en un nido de perros. Daba igual que fuera invierno o verano, juntos. En ese tiempo descubrí que había grandes discotecas por todo el mundo, en Londres o Nueva York. Lo de Ibiza creo que vino después, y lo de Valencia también. Conchita Velasco, Carlos Herrera o Saritísima nos contaban a los que vivíamos lejos de la metrópolis lo que se llevaba y después de cada actuación el escenario se llenaba de rosas y claveles. 

'Ritmo de la noche' de Mystic (1990)

Pdt. ‘Ritmo de la noche’ es una canción del grupo belga Mystic, formado por Chane Gata-Aura Córdoba, Mark Wade y Michael Bukowski. Es una versión del tema del grupo alemán "Chocolate" y alcanzó el número 2 en las listas de ventas de sencillos en España en 1990

viernes, 13 de mayo de 2022

Bandido. Canciones de mi vida (XIII)

Canto en alto. También bailo. En una tarima en mitad de un descampado. Taconeo y me elevo hasta el infinito. Soy feliz y lo soy hasta que un viejo me llama la atención, aparece de la nada y me obliga a detenerme, y yo salgo huyendo. Tus ojos, bandido, robaron con cuentos la sangre y la vida de mi corazón; tu ausencia en mis noches provoca lamentos, suspiros y llantos, y oscura pasión… Con el corazón a mil por hora llego a casa de abuela y callo. Hago como si no hubiera pasado nada. Tapando, siempre tapando. En el colegio, pocas conocen a Azúcar Moreno y su canción. Ni sus minifaldas, ni sus pelos. A algunas no les va ese gitaneo, pero llegó un día en el que todas bailaron con desparpajo el estribillo. Girábamos inclinados y en círculos, tratando de tocar suelo. Lo hacíamos mil veces, hasta marearnos. También jugábamos a beisbol. Cada mañana antes de que sonase la sirena que nos obligaba a entrar y que suponía el final de toda fiesta... 

'Bandido' de Azúcar Moreno (1990)

Pdt. 'Bandido', escrita por José Luis Abel y compuesta por Raúl Orellana y Jaime Stinus, fue la canción que representó a Televisión Española en el Festival de la Canción de Eurovisión 1990, cantada por las hermanas Azúcar Moreno. Obtuvo 96 puntos y logró un quinto puesto.

miércoles, 11 de mayo de 2022

Visa para un sueño. Canciones de mi vida (XII)

Eran las cinco de la mañana y aún se escuchaba la música de los kioscos. A lo lejos se veía la claridad de la fiesta. A veces me despertaba por la noche y me costaba conciliar el sueño. Iba al baño o a la cocina a por agua. Descalzo, sintiendo el frío de las baldosas. Las ventanas siempre abiertas para que los gatos de la vecina pudieran entrar a pernoctar o para hacer un nido en el que tener su camada. El viento caliente solo aparecía en agosto, desde el levante, y no dejaba nada de dios abajo. El siguiente verano fue Bajada, pero me quedaba demasiado lejos. La isla se me acababa en El Paso. Estuvo Juan Luis, cantando lo del café, pero yo solo lo vi a través de las historias del resto.

'Visa para un sueño', Juan Luis Guerra (1989)

Pdt. ‘Visa para un sueño’ de 1989 es un merengue de Juan Luis Guerra que denuncia la dificultad de poder vivir el sueño americano para aquellos que les ha tocado nacer en un país pobre, como es República Dominicana.