sábado, 19 de noviembre de 2011

La dicha efímera

Lulú y Siony vivían juntas. Se habían conocido en un chat hacía dos semanas. Terry tenía un coche, un apartamento a las afueras y corría todas las noches. Solo. Siempre, solo. Mario y su novio Pete buscaban compañía los sábados por la noche en la discoteca Paradiso, no les gusta dormir sin que alguien desconocido les arropase. A Fred le daba por vestirse de mujer los martes, el resto de la semana pintaba, bailaba y amaba. A veces iba al cine, pero lo que más le gustaba hacer era tocar a chicos de incógnito. A Julius esta costumbre le disgustaba aunque con el paso de los días la única alternativa que le quedó para estar cerca de él fue imitarlo a escondidas. Gonzalo era distinto, trabajaba diez horas cada día de lunes a sábado, por las noches iba a la biblioteca -quería ser politólogo- y los domingos no se perdía el almuerzo que organizaban sus padres. Yoni era más libre. Le gustaba pintar paisajes naranja, áridos, calientes. Estaba aprendiendo bailar salsa y lo había dejado con Quique hace unos días porque se aburría con él. Nene Martínez aparentaba una vida que no tenía. Era divertido y sensible delante de sus compañeros de trabajo, pero cuando nadie le veía paseaba por la superficie de las cosas, sin importarle nada. Lo único que quería era sumar bocas nuevas, las más posibles, cada noche. A Mari Paz le apetecía operarse de la vista. No veía demasiado. Y también la nariz. Algún día se iría a Alemania, lejos del folk caribeño y las maneras bananeras que tanto detestaba. Pepe por su parte no podía vivir sin una copita de vino entre sus dedos. Sabiendo que la dicha era algo efímero. Y a pesar de eso, de no ser perfectos, todos frente al espejo parecían felices.

7 comentarios:

FranBoone dijo...

Ains,me encanta eso de que nadie sea igual, hace todo más divertido, aunque a mi me ha tocado ser Gonzalo en esta vida xD
Ten un bonito domingo guapo.
muá

Ce Castro dijo...

bueno, no sé si es Gonzalo el mejor que está... lo importante es que seas quien seas estés contento contigo. Ya te echaba de menos... Es una gozada que vuelvas con tu blog... Bss

Martina Santo dijo...

Estoy de acuerdo con ambos, a mi tb me gusta que no todos sean iguales. Tb es cierto que hay que ser feliz siendo uno mismo...je

P/D:amigo Ce, me prestarías el texto "¿Lo sentiste?" para subirlo a mi blog "En palabras de otros"???? Gracias...

Ce Castro dijo...

Jo, cuánto tiempo sin saber de ti Martina. Me encanta tenerte por aquí y por su puesto que te presto ese texto y todos los que quieras. Un abrazo.

Nuria P. Yáñez dijo...

Gonzalo ;)

Acabo de descubrir tu blog por inercia pero pienso seguirte de cerca. Son varias las horas que llevo leyéndote ;)

Espero que no te importe.
Bs!

Martina Santo dijo...

Gracias Ce, ahorita lo subo. =)=)...

Ce Castro dijo...

Por supuesto que no me importa Nuria. Es más, me agrada. Este espacio está abierto para todos los que quieran entrar... ;)