sábado, 14 de junio de 2008

Para que nada malo pase

No recuerdo la cita exacta. Pero venía a decir algo así como que a veces el miedo es tan fuerte, que no podía oír otra cosa. Pertenece a uno de mis libros favoritos 'Tokio ya no nos quiere' de Ray Loriga. Navegando he encontrado un fragmento que copio sin piedad...
¿Qué he olvidado? Las oraciones, el nombre de mis padres, la sombra de los árboles junto a la valla de mi colegio, el mundial de fútbol del 78, si he ido alguna vez en barco, las heridas de bala, si las ha habido, los hijos, si los hay, sus caras, las caras de un millón de mujeres, por alguna extraña razón no demasiadas películas, pero desde luego algunas, números, puede que algún idioma, mañanas, tardes, noches, el sabor de muchas cosas y también el color de muchas cosas, cientos de canciones, cientos de libros, favores, deudas, promesas, direcciones, amenazas, calles, playas, puertos, ciudades enteras, he olvidado Berlín y he olvidado Roma, por supuesto no he olvidado Tokio, he olvidado el día de ayer, completamente, como olvidaré el de hoy y después el de mañana.
Me he acordado hace un rato. Cuando una impresión se apoderó del estómago y no lo suelta. Tengo miedo –uno atroz, desmedido, feroz e inclemente, en definitivamente más fuerte que yo- y por eso estoy como en el aire, suspendido por un minúsculo hilo que está a punto de romperse. Y procuro no respirar para que nada malo pase.

http://es.youtube.com/watch?v=2o9HmYu5kcs