martes, 6 de octubre de 2009

Respirar la verdad

Las mentiras de los cobardes han vuelto. Y también la desazón en mi estómago. Esa que lo mancha todo de agonía. Cuando ya creía que todo iba a ser distinto, diferente, mejor. Me tropiezo con la realidad y me empeño en que me hagas daño. Una y otra vez, de forma perpetua. Aunque tengas otra cara. Lo disfrazas todo, sin mover un solo dedo. Me pierdes poco a poco y no haces absolutamente nada para evitarlo. Me enfada, pero no te lo reprocho, sé que a veces no soy de este mundo. Lejos de los dedos y también de los susurros. No te importa nada y lo sé... Me duele la barriga y un poco la cabeza. A veces cuesta respirar la verdad, pero se hace porque nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto. Y lo sé. Igual que sé otras cosas que no me gustan. Y me mientes y lo sé, pero no te lo reprocho. Ya no, aunque duela.

http://www.youtube.com/watch?v=h9si9upjxBA&feature=related

Pdt. Jarabe de Palo y 'Completo incompleto', sin más...

3 comentarios:

Ro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Iara dijo...

"La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes; los amores cobardes no llegan a amores
ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar".
Grande, Silvio!

http://www.youtube.com/watch?v=Pba1SHnKvG4

Besos, siempre!

Ce Castro dijo...

suscribo a pies juntillas, como siempre. un abrazo