lunes, 21 de abril de 2008

La verdad verdadera de mis piernas

La Luna. En pocos lugares la luna es tan bonita como en la ciudad de Las Palmas. El sábado era grande y clara. Como algunas verdades que me asaltan. Me gustó volver a ver a la vieja guardia. Es como si no hubieran pasado los días. Y eso me gusta. La guinda al buen pastel llegó acostados en la cama. Los cinco juntos. De noche y entre risas. El regreso, al día siguiente, fue extraño. Entre canciones. Después alguna lágrima y una proposición. “Tenernos el uno al otro”. No sé muy bien hasta dónde alcanza eso. ¿Todo lo que puedo ver? ¿Hasta la lontananza? No lo sé y me preocupa. Tal vez deba seguir el consejo a Isabel Coixet, que el otro día dijo en La2Noticias que “deberíamos atrevernos a pedir más”. Por eso voy a exigir el contrato por escrito. Tengo que leer la letra pequeña, esa que siempre dice la verdad verdadera, para saber a lo que atenerme. Para que no haya problemas. Y al final entre tanto lío recuerdo las palabras de MariPino, esas en las que me dijo mientras comíamos que hace unos años se vio perdida porque ya había conseguido todo lo que había soñado en la vida. La brutal sentencia me dejó suspendido en el aire. Nunca he tenido esa sensación. Todo lo contrario. He sido de los que les ha tocado estar en el lado de los que esperan. Siempre falta algo. Lo hice mirando la luna y también mis piernas. Las mismas que el otro día me sorprendieron. Cuando ya las había olvidado. Las miré con cierto recelo. Creí que no eran las mías. Eché un vistazo fugaz y ahí estaban. Gustándome. No lo pude evitar, me parecieron bonitas. Y supe que todo este tiempo, el que he pasado sin fijarme en ellas, he hecho el tonto.

http://es.youtube.com/watch?v=KqJmUdywd7k&feature=related

Pdt. Una iglesia, una promesa y un estribillo tonto, ¿qué más se puede pedir a una canción?

2 comentarios:

Pablo dijo...

Y yo que sólo conté cuatro... En la cama, digo, bajo la luna palmense. Bonito blog, querido. Bonito nombre. Gracias por el enlace eurovisivo.

Un abrazo y hasta pronto

P.A.

Ce Castro dijo...

Jejeje muchas gracias majo, aunque no sé yo como se tomará Lagalleguiña que no te hayas percatado de la sempiterna presencia de laKika jejeje. Un abrazo desde África.